29 septiembre 2006

Entre burbujas

El polvo en aquel jacuzzi público tuvo más gracia porque en cualquier momento podía entrar un extraño y realmente nos hubiera importado un pimiento, ya que las cervezitas anteriores (lamentablemente) nos hicieron perder el norte y la vergüenza, y además debajo del agua y con tantas burbujas, nadie sabe si estás follando o estás haciéndo/recibiendo inocentes mimos a caballito. Claro, eso si no gritas siiii, siiii, dale, dale, fóllame cabrón, o mientras pones esa cara entre placer y sufrimiento que sólo puede anunciar un orgasmo.

Fue peor cuando se sentó en el borde del jacuzzi y le comí la polla con fruición y mirándole con cara de la zorra de la película mientras las piezas del bikini andaban flotando entre burbujas. No se hubiera oído entrar a nadie con el ruido del motor de las burbujas, pero me daba igual porque no pensé en ello.

Ni tampoco pensé si aquella cámara del techo que vi al salir estaría desconectada.

PS: Menos mal que tampoco tenía una piruleta en forma faliforme para completar el espectáculo....

24 septiembre 2006

Juguetes

En un reciente viaje a tierras muy tolerantes con los viejos vicios de la vieja Europa, me aficioné a entrar en los sex shops y en poco tiempo me hice con abundante material, para uso propio y para regalos a amigos y parientes próximos. Son grandes souvenirs, excelentes para quedar bien, muy finos.
El caso es que dí buen uso a algunas maquinitas exploradoras que elevaron mi particular guiness de los records orgásmicos. Mi acompañante estaba profundamente sorprendido y si al comienzo del viaje se cortaba mucho cuando entraba conmigo a los sex shops, en los últimos días él mismo me animaba al consumo compulsivo de productos que hacían las delicias de nuestras noches y siestas.
Sin embargo el artilugio más exquisito fue un regalo, lo que vuelve a ratificarme que el mejor placer no cuesta nada, suele ser de "vardere" (gratis total). Un encantador tendero de esas propicias instalaciones, al final de mi compra me obsequió un pirulí con forma de carajo (pene + huevos).
Era la última noche y estábamos cansados de algunos estragos de distinto signo. Soy tremenda golosa, insaciable caramelicida, y se me ocurrió abrir la piruleta faliforme mientras me quitaba la ropa para acostarme. Chupaba yo con fruición sin darme cuenta de que desde las sombras era observada con profunda delectación. Esa fue la invitación al juego.
Primero una sesión de caricias dulces en mi propio cuerpo, que empezaba a estar caldeado, luego se me ocurrió un juego mejor con el que gratificar a mi acompañante. Chupé el caramelo muy cerca de su pubis, hasta que estuvo bien ensalivado y fuí descargando poco a poco el almibar de mi saliva por su glande y luego por el resto de su polla. Lo unté entero con mis labios hasta que brillaba como las manzanas de la feria.
De vez en cuando hice alguna escapada por sus tetillas que quedaron garrapiñaditas de azúcar con sabor a fresa. Me encanta ver a un hombre así entregado, eso me hace hervir de lujuria, me vuelve loca desenfrenada comprobar que es absolutamente mío en ese momento.
Me retiré un poco a ver mi obra y disfrutar de sus mórbidos temblores y dejé el caramelo de lado. Había una cosa mucho más dulce, mucho más grande y dura esperándome. Me empleé a fondo, chupando y lamiendo toda la superficie untada hasta no dejar nada; ni Grissom con sus CSI hubiera encontrado un átomo de azúcar.
Comer y chupar obteniendo tanto jugo me convirtió en furia desatada y sólo noté que se había corrido por sus jadeos tan intensos, su grito ahogado y profundo, al límite del llanto. Del semen no quedó nada, me lo tragué casi sin darme cuenta.

21 septiembre 2006

CONSULTORIO: COMEME EL COÑO... ¡COÑO!

Nos llega una consulta a ver cómo la podemos ayudar:

"¡Hola! ¿Sabéis de algún truco infalible para conseguir que tu novio te coma el coño?
A mí el mío no me lo hace, aunque me encantaría. Yo a el sí le como la polla y le gusta mucho, pero el tío no se arranca. ¿Le dará asco? ¿Será que no se atreve?"

Por mi parte lo que te puedo decir es que nunca he tenido ese problema, y por lo que los hombres cuentan, a pocos no les gusta, pero bueno, siempre hay casos.

- En primer lugar, pedir lo que te apetece es fundamental (como se suele decir: lo que habremos dejao de follar por no preguntar....). Aunque parezca que se le "quita gracia", quizá lo único que consigas es que te quedes con las ganas. Probablemente el se corte para comértelo, porque piense que no te gusta (la mayoría de los tíos lo creen).
- Puedes "arreglártelo" un poquito, depilátelo todo, parte, cómo tu veas para que le llame la atención y no se pueda resistir. Un cambio de "look" siempre atrae.
- Susurraselo al oído mientras te penetra.
- Cuando se la comas ponte en posición 69. Creo que lo pillará en el acto.

De cualquier forma, mi consejo es "hablar y decir siempre lo que te apetece y lo que te gusta". De esta forma os conoceréis más y sabréis de los gustos de cada uno.

Y paso el testigo al resto de comentadores, a ver que te cuentan :-)

18 septiembre 2006

Corrida y sin señas....

Era el día de la fiesta.
Ya le había comentado lo ajustado que resultaba el vestido, y lo difícil que sería llevar bragas sin que se notasen por la suave y ajustada tela.
Tomé el pequeño bolso y guardé lo imprescindible.... un condón y unas pequeñísimas bragas tanga por si al final las necesitaba.

En el coche, yo conducía, y se lo insinué:
- ¿Viste el vestido? Demasiado ajustado... ¿crees que llevaré bragas???? ¿¿Porqué no lo compruebas??

El se rió, pero no movió ni un dedo

- Nena, no me provoques que aún no hemos empezado la fiesta....

Sonreí, y, pensé que había puesto la primera piedra......

Llegamos al local, el resto de los amigos nos esperaban, varias veces le pedí que me acompañara al baño, y varias veces le hice referencia a las bragas que llevaba en el bolso...y que NO TENÍA puestas.....

Pero fui incapaz de poner más piedrecitas en el camino hacia un buen polvo.

¿Quizá debí ofrecerme más?
¿Debí proponerle directamente el que fueramos a follar al baño?
¿No fui directa?



No se... sólo se que temí manchar el vestido, porque no dejaba de pensar en el momento en el que iríamos al baño, sabiendo de los invitados y demás amigos cerca nuestra, y que el metería su polla una y otra vez en mi coño, yo se la comería, le dejaría a punto, y luego le pondría el condón para poder corrernos uno dentro del otro.

Tuve que ir al baño, sola, y ya terminando la fiesta, cuando mi desesperación e ilusión llegó a su fin, hacerme un dedo para dejar de temer chorrear por debajo del vestido.

No me puse las bragas en toda la noche..... no perdí la esperanza....

Pero la próxima vez, dejaré el juego y las sutilezas (por llamarlo de alguna manera)..... le tomaré de la mano, y le follaré sin piedad....y si se resiste..... mejor....porque ahogaré sus quejas con besos de pasión y comerá de mis pechos la desinibición para aplacar su resistencia....

foto: lacrizti

15 septiembre 2006

Cita célebre

- ¿Cuál es tu comida favorita?
- Yo sentado y ella de rodillas delante de mí.

Dani Rubio, Concursante de Gran Hermano 8.