09 febrero 2006

Más caliente que el palo de un churrero...

Ultimamente estoy más salida que de costumbre y me da la impresión de que todo es por culpa de los blogs. Un 80 y muchos por ciento de los que leo son X, XX o XXX, y lo que cuentan me da ganas de probarlo ipso facto. En la mayoría de las ocasiones, tengo la suerte de estar en casa y de poder aprovecharme de mi churri, que creo que se debe estar preguntando cómo es que de un año a esta parte mi líbido está por las nubes.

Me encanta leer blogs que describen fantasías o experiencias (y mira que me gusta la tecnología y leer sobre cachivaches,) pero para el tema del sexo, además, tengo todos los ingredientes para experimentarlo y eso es impagable.

Leo a algunos tíos que me gustaría ventilarme sin ninguna duda, para escuchar sus gemidos en vivo y en directo y notar la polla de la que tanto presumen o descubrir si realmente son tan duros y frígidos como se creen. Incluso algunos me gustan "intelectualmente", me gustan cómo escriben aunque no lo hagan sobre el sexo, pero les imagino esas virtudes necesarias en todo buen polvo, que no tienen necesariamente que ver con el físico y me pongo malísima.

Y luego pasa lo que pasa, me cruzo con tíos buenísimos, veo sus pezones marcados en la camisa y me imagino pegarles un lametón mientras subo por el cuello hasta su boca o bajo hasta sus ingles. Eso sí, intento que no se me note la cara de vicio, para seguir manteniendo amistades.

Pero va a ser que no. No voy a entrar en ese juego, porque el camino de la infidelidad es de no retorno y la verdad es que mis polvos siguen siendo mágicos y maravillosos, no querría enturbiarlos con comeduras de tarro gratis, así que tendré a esos blogueros en mis fantasías y llevaré sus posts a mi cama. Por favor, seguid enseñándome más cositas para que yo aprenda!

Ayer leía que las mujeres no estamos acostumbradas a que nos digan que no, es posible que sea así, pero a mí no se me ocurre preguntar esas chorradas, si no quiere follar, ya me lo dice su polla y ésta generalmente es muy agradecida a mis cariñitos y siempre me dice que sí. ¿Qué tontería es esa de preguntar si se quiere follar?

08 febrero 2006

El hombre que me atrae...

Es más alto que yo, moreno con rasgos muy masculinos, labios carnosos, pelo rapado o cortito (nada de pelo largo no ni pelo lamido tampoco), ojos muy oscuros o muy claritos, hombros y brazos fuertes, peludito, con barriguita morbosa y piernas fuertes y atléticas.

Viste de sport, vaqueros con camisetas coloridas, zapatillas de deporte cantosas o zapatos modernos y cuando lleva traje le queda de muerte y dan ganas de arrancárselo a mordiscos.

De carácter fuerte, un poco cabroncete, pícaro, malo-malote, simpático, ambicioso, inteligente, morboso, sexy, atrevido, valiente, impredecible, salidillo y cariñoso.

Lo que no sé es porqué también me atraen los tíos con un toque gay...

ACTUALIZACION:

Todo tiene su porqué..

Los labios carnosos es para besar, chupar, succionar y babosear mejor.
El pelo rapado me encanta masajearlo mientras lo monto.
Los ojos deben ser oscuros y penetrantes para poseerme con su mirada o claritos para ahogarme en ellos.
los hombros y brazos fuertes es para cogerme a ellos y notarlos duros, durísimos cuando me está agarrando las caderas.
Peludito es para arañarle y perder mis dedos en el bosque de sus tetillas y buscar sus pezones....mmmm
La barriguita es porque en determinadas posturas da mucho gustito.

07 febrero 2006

Renovarse o morir...

Ayer llegué a casa y él estaba trabajando al ordenador. Era tarde y llevaba el pijama puesto. Me senté en la alfombra, a su lado, apoyando mi cabeza en su muslo. Le toqué el paquete y - como sospechaba- no llevaba calzoncillo. Empecé a palpar su polla por encima del pantalón y noté cómo empezaba a animarse. Cuando ya tenía montada la "tienda de campaña", le bajé el pantalón hasta los tobillos. Desde mi posición inferior, le miraba a la cara mientras pasaba la lengua por su glande brillante. Me quité la camiseta y el sujetador y arrodillada entre sus piernas me la metí en la boca, poniendo las tetas entre sus muslos desnudos. Le dije que pusiera un vídeo porno en el PC.

Buscó un vídeo donde salía un negro felado por una rubia y al ritmo de la música, se la seguí comiendo. Le dije que quería que se corriera sobre mí. Los gemidos siempre me realimentan, intento sintonizarlos y conseguir más. Me encantan y me excitan muchísimo.

Estaba a punto de correrse, me aparté y le masturbé con la mano, apuntando hacia mi pecho. Me echó un lefazo encima, con cara de viciosillo y de placer. Me encanta esa cara desde esa posición de poder.

Luego me fuí para limpiarme y le dejé seguir trabajando.

Moraleja: Hay que innovar y sorprender de vez en cuando para evitar perder la pasión.

06 febrero 2006

Y yo qué sé....

No sé a qué estaba jugando. Es fácil y cobarde echarle la culpa al alcohol y explicarte que como iba medio piripi, no me dí cuenta de que te estaba comiendo la oreja cuando te hablaba, metiéndote la lengua hasta el fondo. Creí que no lo recordaba, pero sí lo recuerdo. Es más fácil decirte que lo olvidé y que seguro que te lo estás inventando que buscarle una razón lógica.

Lo de lamerte el cuello tampoco fué a propósito. Sería tu perfume o serías tú mismo que me atraías de alguna manera. En serio, lo del cuello no lo recuerdo, pero si lo hice es porque lo deseaba en ese momento. A veces me cuesta controlar mis deseos más allá de la lógica.

Me acuerdo de hablar contigo y acercarte por la cinturilla del pantalón, recuerdo tocar tu espalda y acariciarla con el pulgar mientras te hablaba. Seguramente era porque había mucho ruido, o quizá fue para rozarte. No sé.

Me gustó bailar contigo, hasta casi fundir nuestros cuerpos. No recuerdo la canción pero era de esas latinas que te obligan a juntar los sexos y moverlos frenéticamente.

No sé, no me preguntes porqué lo hacía. Sabía que no íbamos a ninguna parte y no quería calentarte, échale la culpa a mi subconsciente salidillo y al dios baco que siempre me acaba engañando.

Quién sabe, quizá en otra vida o en otra ocasión...

No sé, no le busques motivos.

04 febrero 2006

A veces

A veces pasa que no son necesarios los preliminares porque esos deberes se hicieron durante largas noches de apetito insatisfecho. Ocurre que vas por la calle y tienes que parar mientras caminas porque sientes un puñal abrirte en dos, un harakiri de deseo incontrolado, que hiere desde el ombligo hasta inmovilizar las piernas. Hay que parar y ahogar un gemido, respirando apenas, boqueando como un pez fuera del agua...maldices, juras y puteas lamentando que tu imaginación te asalte en los momentos más inesperados.
Por eso cuando le encuentras cara a cara y sabes que el tiempo huye rápido, que no hay lugar ni opción para otra cosa, devoras la carne sin pensar en aperitivos tiernos, sensuales o dulces.
La ropa desabrochada, a medio quitar lo imprescindible para hacer posible la intimidad. Le oigo respirar trabajosamente mientras lucha por clavarme, soltar un sonido grave y animal cuando encuentra calor entre mis piernas, empujando un suspiro intenso que penetra mis poros, abriendo la carne y los sentidos.
Estamos atados por la cintura, las piernas entrelazadas, vientre con vientre, moviéndonos despacio, torsiones de serpientes que levantan en círculos concéntricos mareas de placer. Huyo de su abrazo con mis brazos, buscando amarres, puntos de apoyo, alas que me desaten, pero me persigue y se arrastra sobre mí con jadeos entrecortados sobre el pecho, junto a mi oreja, contra mi cuello. Y cierro los ojos porque todo se va a derrumbar, sé que grito y que con sus labios me cierra la boca, me muerde la voz por donde escapan vibrando todos los gestos de mi muerte. Me estiro tanto y tanto que me convierto en látigo, y sé que las tremendas convulsiones de mi sexo aspiran su polla hasta el límite infinito de su orgasmo, de su voz, ahora quebrada y dura, que me grita con desesperación su deseo, su pasión, que me jura que no puede acabarse en esto.

02 febrero 2006

Blogs & Sex

Llevo bastantes mails debatiendo con Jose sobre porqué casi no se habla de sexo en la blogosfera, o si se hace es de manera muy aséptica.

Sigo reivindicando mi derecho a compartir las recetas sexuales al igual que se comparten las recetas de cocina, pero sigo igual de incomprendida y correespondida en esa lucha y posiblemente sea tachada como salida, guarra o incluso puta por ocurrírseme sugerir ciertos temas de conversación. ¡¡Si la gente no folla na de na!! Se reproduce por esporas, ¡No te jode!.

Llevando este tema a los blogs, te das cuenta que objetivamente sólo hay dos tipos de blogs, según la relación entre lectores y escritor:

- Anónimos: El escritor permanece bajo pseudónimo y además los que lo leen son desconocidos para el escritor.
- Nominales: El escritor publica su nombre y/o algunos de sus lectores son conocidos por el escritor.

Y qué curioso que justo los blogs que hablan de sexo son los blogs ANONIMOS 100%. Cuando digo hablar de sexo no me refiero a poner un post contando que ha salido a la venta el nuevo vibrador fluorescente recargable, si no a escribir detalladamente ese polvo que te ha hecho que se te cayera literalmente la baba.


Mi blog personal
, que para algunos es anónimo, para otras personas no lo es, simplemente porque yo (hábil de mí) he dado la dirección a algunos de mis amigos!!!

Lo de tener - además- este blog erótico donde cuento mis cosas, unas veces como relatos y otras como experiencias, lo sigo manteniendo porque realmente me da igual contar esas cosas a desconocidos, aunque es cierto que a veces disfrazo realidades como si fueran relatos para no asustar a algún lector "familiar"....

Es más, sé de muy buena tinta que a otras personas que también tienen blogs de este tipo les pasa exactamente lo mismo y no escriben más porque les leen conocidos. Me la suda que un desconocido sepa mi fantasía sexual, pero me jodería que un conocido supiera que le miro el paquete cuando lleva vaqueros. (por poner un ejemplo ;)

La solución para desbarrar a gusto, sería crearme un blog realmente anónimo donde pudiera soltar todo tipo de cosas sin que nadie me pidiera explicaciones o me mirara raro ("ya está la salida ésta pensando alguna guarrada"). Pero se me hace cuesta arriba porque ya le he cogido cariño a ambos blogs y a sus comentaristas habituales.

El resumen de todo esto es que no se habla de sexo en los blogs porque tampoco se habla de sexo en la vida real y punto. Es tan sencillo como eso.

Voy a aprovechar para confesar que me encanta el sexo, leer sobre sexo y aprender cosas nuevas para poder disfrutar de mi cuerpo y de mi costillo.

01 febrero 2006

Más allá de los bytes

Es curioso como leer un simple texto en una pantalla puede llegar a estremecerte. Jamás hubiera creído que esto pudiera pasar, incluso hubiera pensado que ese tipo de pasatiempos era de freakies . Ahora he experimentado que no es así y con algunas descripciones de polvazos o de sensaciones he llegado a "sentir algo". Cuando digo sentir algo no me refiero a necesitar masturbarme, pero sí a querer echar un polvo, ESE polvo.

Me encanta leer (y escribir) textos que describen sonidos, sensaciones, olores, sabores, más que los que describen la simple acción del folleteo. Yo misma caigo muchas veces en describir directamente lo que está pasando sin pararme a contar lo que estoy sintiendo en ese momento. Es realmente complicado, pero es cojonudo cuando leo algo que me hace "participar" de alguna forma en la escena que me están contando.

y digo yo...¿Sólo me pasa a mi?

29 enero 2006

Todo lo que nunca me atreví a preguntar sobre sexo

Aprovecho la ocasión de estar ante tan buen foro de damas y caballeros para hacer algunas preguntas pertinentes y otras más impertinentes con la desfachatez que me caracteriza:

1º) Es cierto que a todos los hombres les pone el lefazo en la cara de la chica? y si es así ¿por qué?.

2º) ¿Son todos los hombres universalmente voyeures de pseudolesbianas en acción?

3º) Una vez conquistada la plaza...¿por qué se pierde el interés? (cuando se pierde quiero decir)

4º) ¿Es una moda universal y permanente que los hombres ahora se autoproclamen todos como lesbianos y se pasen horas interminables en prolegómenos? ¿Qué pasó con el aquí te pillo aquí te mato?

5º) ¿Acompleja siempre un tamaño pequeño de pene?

(Prometo escribir en la próxima una escena muy tórrida que tengo ya casi plasmada, palabrita, pero Ceci, me tienes que enseñar a colgar fotos aquí, aprovecho también para dejar claro que yo no era la chica alta con tan buena pinta de en medio entre lacrizti y laceci, más quisiera yo, eso sí, soy la de la camiseta mojada, algo es algo.)

27 enero 2006

Jóvenes y grandes corridas

Bailábamos en aquel garito. Mi amiga y yo nos reíamos y disfrutábamos de la buena música. De repente, noté el codo de mi amiga en mi costado, y, sus ojos desorbitados me señalaban la escalera.
Un morenazo de cine bajaba por ellas directo a la pista. Sus ojos encontraron los míos, y siguió paseando por el garito.
Mi amiga y yo nos reimos, conscientes de lo bueno que estaba y sabiendo que con el buitrerío que había por el local, no catábamos algo tan rico.
A los 5 minutos, noté como alguien se colocaba detrás mío, y ví la cara de mi amiga de impacto. Un susurro se coloca en mi oído, mientras una mano retira mi pelo para que los labios rocen sensualmente la oreja.
Me estremezco, me vuelvo y veo al morenazo de cine delante mío.
Sin poder ni querer evitar, mis bragas se empapan sólo con el hecho de que se hubiera acercado a mi. Porque sabía, que con la entrada que me había hecho, significaba que follaríamos sin dudarlo.
Depués de tres frases cordiales, no más, me coge de la cintura, y yo me dejo. Le deseo, es guapo, fuerte, atractivo, está buenísimo. No puedo pedir nada más para esa noche. Dirigiendo mis pasos, me acerca a un rincón, y me besa. Primero la boca, luego la mejilla, y luego el cuello. Su mano, puesta en la cintura, sube lentamente hasta llegar a la base del pecho, rozando apenas con sus dedos mis tetas y tapando con su cuerpo el mío evitando miradas envidiosas.

Aquella noche, no pasó de ahí. Besos, caricias discretas en el garito, humedades no saciadas.... y el intercambio de números de teléfono.
Al día siguiente me llamó, y quedamos. Era evidente que lo único que queríamos era sexo. No anduvimos con tonterías, con protocolos, con engatusamientos, cuando ambos olíamos a sexo y rebosábamos deseo.
Fuimos a su casa, y tras una música de fondo, el sofá nos sirvió de preámbulo. Comencé a acariciarle, tenía un cuerpo perfecto, duro como una piedra, unos pectorales bien formados, unos brazos fuertes, unos abdominales impecables, y una polla enorme que acompañaba al resto del cuerpo. Mis manos perseguían su cuerpo y registraban cada cuadrícula de su piel, mientras mi sexo se humedecía más y mas y sus manos acariciaban mi clítoris y jugaban con el.
El sentado, y yo encima, coloqué su polla dentro de mi, creí que me atravesaría, y, sin salir de dentro de mí, me llevó hacia la habitación que estaba al lado.
Me tumbó, y, comencé a sentir su polla golpeándo dentro de mí, con ritmo brutal, acelerado, una y otra vez, sin pausas. Estaba muy en forma, y el ritmo lo aguantaba perfecto. Oía sus resoplidos, mientras yo gemía de placer sintiendo sus envestidas y cómo su polla llegaba al final de mi vagina y mi músculo se estiraba. Sus manos comenzaron a acompañar los movimientos de su polla,acariciándo mi clítoris, y no pude aguantar más. Me corrí en una de sus embestidas, mientras el, al oír mi gemido de placer, se corrió también.

Realmente, recuerdo pocos polvos tan sexuales como aquellos, tan impersonales, tan asépticos, tan sin sentimientos, sólo deseo, pero tan ricos, tan excitantes, tan prohibidos. Seguimos follando una temporada más, cada vez que nos apetecía follábamos como poseídos. Inventamos posturas, juegos, y caricias. Grandes corridas. Hermosas corridas.

Hace poco volví a saber de el. Me recordó los buenos polvos. Los masajes recibidos, su gran polla en mi boca. Pero cuando algo lo acabo, no vuelve. Sólo queda el bonito e intenso recuerdo de las grandes y sabrosas folladas, y queda ese rico sabor, y ese rico recuerdo.

Tremendo paquete

¡Vaya faena!... me han dicho que G tenía un paquete enorme y hoy me ha pillado mirándole el tema, en pleno trance analítico-dimensional pollero. No ha habido manera de disimular y el rojo de mis mejillas me ha delatado. Ni siquiera he sido capaz de decir una chorrada para restarle importancia.

No me suelo fijar en el paquete de los tíos (lo juro lo juro lo juro!!), a no ser que me lo hayan recomendado, ni siquiera les miro el culo a no ser que estén muy lejos y tengan un buen aspecto general. Pero sí que me quedo mirando cuando están muy cerca a su cara, especialmente sus labios, sus hombros y sus brazos, en general las partes del cuerpo que están a mi alcance visual. El culo y el paquete me quedan demasiado lejos y no tengo tanta jeta.

Los tíos no tenéis tanto disimulo y os fijáis a saco en cuanto véis un poquito de carne a la vista, incluso yo misma encuentro difícil esquivar la mirada de un escote donde un botón se ha desabrochado y deja demasiado a la vista o un jersey demasiado ajustado, o un tanga a la vista...
(todo esto ocurre accidentalmente...jeje)

Realmente ¿en qué te fijas más en un primer vistazo? ¿Qué es lo que más te calienta y distrae de ese tipo de "despistes"? (botones desabrochados, lencería a la vista...)

24 enero 2006

¿Somos fáciles?

Hablaba el otro día agua los secretos para ligarnos a las chicas. Le doy toda la razón en lo fáciles que somos de conquistar y de mantener. Aunque entiendo lo complicadas que somos de satisfacer, por lo poco observadores que son los tíos en general.

Las veces que me han conquistado, más que con un buen cuerpo, ha sido con una buena labia. Sé perfectamente que lo del cuerpo es algo pasajero-perecedero y que al final, hasta una simpática barriguita cervecera puede dar mucho gustito. Lo de la labia es más complicado, porque es difícil transmitir sensualidad en una conversación de un bareto, la labia se tiene o no se tiene, lo otro lo arregla la cirugía.

Creo que las chicas somos fáciles de ligar, pero hay que estar totalmente atentos a nuestras señales, no babearnos directamente encima de las tetas y decirnos guarradas a saco. (Aunque lo cierto es que a veces funciona!!). Si molestas, lo sabrás bastante rápido.

Una de las cosas que más aprecio estando "fuera de mercado" es que cuando conozco a un tío, se siga interesando por mí incluso sabiendo que tengo maromo. Me parece doblemente interesante, lo primero porque no es un baboso follador que me descarta directamente por tener pareja (o lo ve como un reto!!) y lo segundo porque a una le gusta que le aprecien como persona, no como pieza de caza.

Pero claro, a veces es difícil entendernos. Ni yo misma entiendo las señales que transmito, muchas veces distorsionadas por el alcohol, mi estado hormonal y/o el morro que le echo a la vida, aprovechando mi situación de "tengo pareja, así que no estoy ligando aunque lo parezca".

Creo que si volviera al mercado, daría un poquito de miedo, o por lo menos causaría alguna sorpresa porque soy de cosas claras y de mariconadas las justas.

En fin,las tías somos más fáciles de lo que os pensáis, pero deberíais ser más observadores y tratar de entender qué os decimos con nuestros ojos, nuestra boca, nuestras manos y nuestro cuerpo.

Será que tengo el día filosófico, aunque quizá tú piensas distinto...

PS: Esta puta página tiene más visitas que mi página personal. Ya me he picado! :-P

In fraganti

¿Os han pillado alguna vez en plena situación incómoda?.

A mí en varias ocasiones, supongo que proporcionales a la cantidad de veces que se me ocurre hacer cosas raras en sitios curiosos.

Una vez fue en pleno kiki campestre, con mantita de cuadros y todo. Eramos los dos bastante novatos y entre que poníamos en condón y estábamos entregados en localizar el agujero por donde había que meter aquello, pasó un pastor con sus 400 ovejas y nosotros disimulando como podíamos que hacíamos no-sé-qué.

Otro día fué echando un polvillo en las escaleras que bajaban al garage del edificio donde vivían sus padres. Justo acabábamos de terminar y aparece un pastor alemán subiendo las escaleras. Salgo pitando de allí y el chico se quedó, oí que la dueña del perro le comentaba: "Aquí te vas a enfriar".

La pillada más espectacular fue un día a la salida de una discoteca, nos fuímos al coche a tener un momento de intimidad. Nos fuímos a un descamapado bastante alejado de la ciudad. El coche se empañó muchísimo. Cuando terminamos de desempañarlo para irnos, descubrimos que había un papel en el limpiacristales. Lo cogimos y ponía "Manolito, maaaaloooo!!", donde Manolito era el nombre de mi novio!!! Nos quedamos flipando :-O

Hacerlo en sitios públicos siempre es excitante, no por el hecho de que te pillen, que a mi personalmente no me mola un pelo, si no porque llegar a tener que necesitar follar allí mismo, implica un estado de excitación por las dos partes que es genial. El problema es que los sitios públicos no están preparados para esos menesteres, con lo que tienes que currarte unas posturas "innovadoras" para evitar tocar al máximo todo lo que te rodea.

Mis mejores polvos en sitios públicos han sido en escaleras, bancos del parque y en el agua. ¿Y los tuyos?

18 enero 2006

Durezas y humedades

En el coche nos besamos mucho rato, aún vestidos pero notando nuestras durezas y humedades por encima de la ropa. Ambos deseábamos tocar pieles pero la falta de confianza nos hacía actuar con prudencia.

Llevé mi mano por encima de tu paquete y noté tu polla dura, cargando a la izquierda y queriendo escapar del pantalón. La hiciste palpitar en mi mano con fuerza mientras tocabas mi entrepierna, por debajo de mi falda pero perdiéndote entre los muslos y sin llegar a tocar mi sexo. Recuerdo arrimar mi pubis a tu mano y de nuevo notar tu polla llenarse dentro del pantalón.

Metiste tus dedos tímidamente bajo mi empapada ropa interior y tocaste mis labios con delicadeza, explorando y curioseando con las yemas de tus dedos. Moví ligeramente el pubis sobre tu mano para acelerar tus movimientos y enseguida pillaste el mensaje y comenzaste a portarte bien y moverla con alegría. Mi mano mientras tanto, practicaba frotando arriba y abajo una masturbación sobre tu polla aún guardada.

Desabroché tu pantalón y bajé la cremallera, dejando emerger bajo el boxer de microfibra tu polla totalmente tiesa. La hice asomarse y comprobé lo preciosa que era: tan suave, tan brillante tan perfectamente apetecible. Te seguí masturbando con mi mano mientras te comía la boca y me follaba tu lengua con mis labios al ritmo de los movimientos de tus dedos en mi coño.

Tu mano empezaba a quedarse corta de velocidad y me apetecía que me metieras tu lengua. No te lo podía decir porque no tenía confianza, pero te bajé los pantalones hasta los tobillos mientras tú me subías la falda hasta la cintura y me arrancabas el tanguita.

Te tumbaste en el asiento y me puse sobre tí con mi boca en tu polla y tu boca en mi sexo. Empezamos la competición de lenguas, aguantabas muy bien mis embestidas y me dejabas sin aliento, con la boca llena ahogando mis gemidos de placer. No me rendí a tu placer, me reponía y seguía atacando. Notaba perfectamente cómo parabas tu lengua cuando era yo la que casi te ganaba.

En ese juego, hacías trampas y pasabas tus dedos rozando mi cintura, por mis costados, con suavidad para distraerme y para excitarme aún más. Menos mal que decidí contratacar con una de mis manos en tu perineo para desconcentrarte.

Ibas a terminar pronto, cada vez tenías las pelotas más duras y yo profundizaba más en mi garganta. Tú te vengabas moviendo tu lengua aún más rápido, lubricada por mis jugos.

Empecé a notar que me iba a correr, que iba a "perder" y no quería hacerlo, pero eras tan bueno, cabrón, que me estabas ganando y lo sabías. Tuve que sacar tu polla de mi boca para no ahogarme mientras me corría sobre tí y recibí ese orgasmo mientras la abrazaba entre mis labios recostada sobre tu muslo.

Luego llego tu turno y me puse acurrucada entre tus piernas. Me saqué la camiseta para rozarte con mis tetas la entrepierna. Las agarraste con fuerza con tus manos. Comencé a devorar tu polla sin controlar mi saliva, resbalando hacia tus pelotas, más adentro y más rápido, más rápido... Noté tus sacudidas de placer en mis labios mientras gemías y te corrías sobre mi lengua.

17 enero 2006

CONSULTORIO: "¿Morbo?"

Nos llega a la redacción una consulta muy curiosa. Para variar, no la voy a contestar yo primero...

Hola chicas:

He decidido esccribiros para hacer una consulta de algo que me pasa desde hace unos meses. Llevo con mi pareja 8 años y tanto personal como sexualmente nos compenetramos muy bien. Sin embargo, desde hace tres meses, cuando salimos con otras parejas amigas, hay uno de los chicos con el que mantengo una relación muy extraña. Empezamos tonteando con perversiones susurradas y besos en el cuello y en el lóbulo de la oreja. Más tarde pasamos a las caricias furtivas y finalmente a los tocamientos directos. Aprovechamos cualquier excusa tonta para encontrarnos (en el servicio, en la puerta del bar...) y nos acariciamos y masturbamos de manera muy sensual. Incluso nos tocamos furtivamente mientras están delante nuestras parejas y amigos.

El y yo lo hemos hablado y tenemos claro que sólo es un juego sexual, ya que no hay más vínculos emocionales que nuestra amistad, pero también sabemos que nos deseamos y soñamos con el otro cuando hacemos el amor con nuestra pareja.

No me siento mal por hacerlo, pero temo que esto lleve a más y me acabe enamorando de él. ¿Qué debo hacer? ¿Dejo de jugar con fuego o disfruto de este pecado?

Muchas gracias!
Besos, R


A ver ese club de la lujuria que nos cuenta... yo pasopalabra.

13 enero 2006

Necesito agarrarme y otras cosas

El otro día estaba echando un kiki en la postura de "la amazona que cabalga el corcel pura sangre concentrao" y me pasó algo curioso: Lo habitual es que yo me agarre a su pecho, a sus hombros, a sus bíceps duros como piedras, sus muslos o su abdomen o bien me sujete las boobbies con mis manos. Pero el otro día él me cogió los brazos por las muñecas y me los sujetaba en el aire mientras yo le cabalgaba. En esta posición mis manos quedaban al aire, tenía tracción para moverme pero sin embargo me necesitaba soltar y agarrar algo, me sentía muy extraña y le tuve que decir que me soltara porque necesitaba coger algo. ¿a tí te pasa?

Hoy hablaba con los compis sobre los vecinos que hacen ruidos cuando están echando polvos: gemidos, ñiquiñiqueos de la cama, gritos, jadeos, golpes... Uno decía que le jodían mucho esos ruidos y yo he comentado que me parecen muy excitantes, sobre todo si piensas que provienen de alguien que está disfrutando realmente, no doblando una peli porno. ¿No te ponen esos ruidos?

Y hablando de pelis porno, en general no me gustan, me parecen muy falsas e irreales, sin embargo, alguna peli amateur que he visto, donde las personas no son actores y están practicando sexo y disfrutando, me parecen muy excitantes, sin embargo a otros les parecen de gente depravada. y tú ¿qué opinas?

09 enero 2006

Benzocaína

Leyendo esta mañana a un bloguero, me partía porque había comprado preservativos "Performa", que alargaban la relación sexual.

Esto me recordó el momento en que yo los utilicé por primera vez.
Evidentemente, yo no vi el condón cuando se lo colocaba, pero sentí en mis propias carnes, las tres horas de trajín que tuvimos. Estabamos todavía en "fase de prácticas", por lo que recorríamos nuestros cuerpos reconociéndo los nuevos rincones más dulces de nosotros, y explorando los gustos de cada uno.
Después de dos orgasmos míos, y de que el no tuviera ni un atisbo de corrida, yo, empecé a angustiarme. Más que contenta por lo divertido que podía llegar a ser, empecé a preocuparme por qué "estaré haciendo mal" en la nueva aventura explorativa, para que ese chico sudara como un poseso sin resultado alguno.
Lo normal es que sea el tío el que se corra primero, o sea más rápido y tenga que frenar el ritmo, y yo ya había gritado y gemido por los dos, mientras el, impasible jadeaba y cambiaba de postura.
Cuando ya no sabía que hacer, le tumbé boca arriba, retiré con mimo el preservativo, y comencé a lamer su polla, triste y decaída en aquel momento. Chupaba, y succionaba realmente con ganas, porque quería que sintiera el placer que me había hecho sentir a mi. Cuando, de repente, el sabor que tenía su polla, no era el rastro normal de un preservativo, ni del propio miembro. Seguí lamiendo, chupando con energía, y mi boca, empezó a adormecerse.

Joder, no me extrañó nada que el pobre tardara siglos en correrse. El preservativo tenía "alguna sustancia" adormecedora que me recordó tristemente al dentista en los momentos más amargos.

En ese momento, para no "cortar" la situación, no investigué más.... seguí chupando esa polla, que cada vez se hacía más grande y más animosa, y segregando la máxima cantidad de saliva para eliminar los residuos que estaban por mi boca y por su miembro. Al final, con gran placer para ambos, llegamos a buen puerto.


Y miré el contenido de los putos condones: benzocaína. No te jode. Indicada como analgésico local tópico para la mucosa bucal.
No echamos unas risas, la verdad, y por supuesto, tiramos a la puta mierda los condones. Yo, a no ser que me fallara el a los 5 segundos, no quería saber más de esos endemoniados condones....


Consejo para todos, hay que saber elegir.

04 enero 2006

Ganando el órdago

Solos en la habitación, todo parecía encajar.
Sentía como el juego estaba llegando a su fin, o, quizá, comenzando, pero en esta ocasión con una buena apuesta.
Mi deseo había aumentado y después de los primeros encuentros fortuitos, tenía que apostar fuerte o perder. No sabía que querría el, pero iba a arriesgar: le follaría esa misma noche.

Nos separaba una mesita de noche, y la luz era ténue, así que, desnuda, levanté mi manta y me acerqué despacio a su cama. Le oía respirar, y sabía que escuchaba mis movimientos. Retiré la manta que le cubría y me recosté junto a el.

Le miré a los ojos, oscuros y profundos, y supe que ganaría la apuesta.

Su boca se acercó a la mía, posando sus labios sobre los míos. Yo no necesitaba un beso suave, quería que me comiera, que me devorara, que me poseyera entera.

Saboreando sus labios, jugosos, carnosos, mi boca sedienta, le lamió y besó desde la comisura hasta el centro de los labios.
Nos aceleramos, y mi cuerpo se estremeció en cada beso, en cada caricia, mientras sus manos se deslizaban suave pero firmemente por mi cuerpo, quedando cubierto por completo por su deseo.
Noté cómo su polla quería escapar de su escondite, así que, deslicé los calzoncillos dejando al descubierto su sexo, erecto y excitando.
Sus dedos paseanban por mi clítoris, y mi excitación aumentaba de forma que necesitaba comerle, chuparle y lamerle por completo. Mi boca, jadeante, bajó hasta su sexo, besandolo suavemente, desde la base, y continuando por el resto del pene, mordisqueando y chupando, lamiendo, sin dejar de sentir el deseo. Mi lengua jugaba con su glande, mojado, paseándola, hasta meterla por completo en mi boca. Oía sus suspiros, sus gemidos, y mi excitación aumentaba.
Estaba mojada, tan mojada que creía que su polla resbalaría dentro de mi.

Con ritmo lento, profundo, introdujo su pene, despacio, pero intenso, dulce y tierno, pero poderoso y enérgico, sintiéndolo dentro de mi, en lo más profundo de mí, me atravesó, y sentí intensamente cómo su pene me acariciba, me inundaba y me cubría.

Sus embestidas, lentas y profundas, me llenaban y me llevaban al placer extremo. Ni siquiera sentía sus caricias, ni siquiera sentía sus besos, sólo sentía su polla dentro, penetrándome, estremeciéndome, haciéndome disfrutar y jadear, mi boca seca y sedienta de los jugos del deseo que sentía.

El orgasmo llegó, sin tardar.

03 enero 2006

Flirteo OFF-line

EL y ELLA no se conocen. Sólo se leen.
...

EL: Bruja no sé si eres. Pero de tus polvos mágicos no dudo, fíjate!

ELLA: Vaya! qué rápido has contestado! (espero que esta rapidez sólo la tengas con el teclado :-P (es para listos...quizá no lo pilles)

EL: igual estás traumatizada por algo...puedo ser rápido y repetir. Lista. :P

ELLA: qué fácil es picarte!! Qué va! hombre, afortunadamente no tengo traumas!! (no me lo puedo permitir!!) Lo de repetir luego está bien.!!

EL: bueno, sé que te gusta que me pique, así que un poquito sí que finjo...si es que soy un sol :) Comprendo que desees besarme, para compensar todo mi cariño. :D ñam ñam

ELLA: jajajaj!! cómo te pasas!! tú y yo tendríamos problemas con esas provocaciones, estos piques a distancia y en internet son fáciles...VALIENTE!! qué chulo que eres!!

EL: O sea, me estás diciendo que no te gustaría besarme? venga, dímelo sin miedo, pero sé sincera. CHULA. ;)

ELLA: Hombre, tienes una dentadura preciosa y unos labios carnosos geniales... pero para qué querría besarte?

EL: Muy lista, contestando sin contestar. já!!! Dime si te gustaría o no, no busques motivaciones, probablemente nunca ocurra... pero ¿te gustaría?

ELLA: ¿esto es una encuesta por e-mail o estás improvisando? :-P

EL: A mí también me gustaría mucho besarte. Tienes ese puntillo tentador... mmmm.... ;) (verás cómo ahora me responde "oye, que no no he dicho que sí...") xDDDDDDDDD qué linda es... xD

ELLA: La lectura te engaña: a veces creemos leer lo que deseamos leer...

EL: No he dicho que lo haya leído, sólo sugiero que no te atreves a confesarlo. Siempre puedes desmentirlo tajantemente... Adelante. ;)

ELLA: Jajajjaja!! Sólo te besaría si me retaras a ello en persona, no con mariconadas por correo como estas!! Pero sólo lo haría por el reto, no por deseo! :-D

EL: No mujer, un beso sin deseo no tiene sentido. Ni siquiera es suficiente que yo sí lo desee. Que pena, te habría retado, sin duda alguna...

ELLA: Pues habría ganado, sólo acepto los retos que gano.

EL: En mis fantasías, en cambio, me besas con ansia, mi piel te pertenece y tu boca deja senderos de calor por mi cuello. En mis fantasías no existen retos, sólo el de tu ahínco por abrazar mi espalda más fuerte.... con tus piernas. :O

ELLA: huy! veo que juegas fuerte! Te tendré que dedicar otro post sensual... Yo sin embargo te imagino dulce y blandito.

EL: No sé en qué momento se pierde lo dulce si ladeo mi cuello para que tu boca entreabierta se adueñe de él. No sé en qué momento se pierde lo dulce si tus rodillas se separan para recibir mi piel caliente, acaparando la superficie de tu vientre, de tus pechos.

No sé en qué momento se pierde lo dulce si mis labios (sí, esos labios carnosos) recorren tu espalda desde el cuello hasta la la curva de tu culito redondo, salpicando ese lentísimo avanzar con toquecitos de la punta de mi lengua.

Lo blandito, en cambio, sí se perdería bastante, fíjate...xD

ELLA: (No contesta.) Piensa: ¿Se lo dirá a todas o es que realmente se inspira conmigo? ... Menos mal que está lejos porque saltarían chispas.

No me creía capaz

Perdí la virginidad después de llevar saliendo una buena temporada con mi novio. Ahora que lo pienso no sé cómo aguantamos tanto tiempo sin follar. Nos masturbábamos, hacíamos sexo oral y todo lo que se os ocurra, todo... excepto meterla. Yo estaba acojonada.

Muy de cuando en cuando me liaba con otros chicos, pero nunca llegué a acostarme con ellos. Follar con otro que no fuese EL me parecía una traición. Podía besarles y hacerles casi cualquier cosa, yo también me dejaba hacer casi de todo... excepto meterla. Ya no es que tuviese miedo, sino que pensaba que los remordimientos no me iban a dejar vivir.

Un día paso, no sé cómo ni porqué con aquel chico y no con otros. Habíamos ido al cine a ver una película francesa. Empezamos a besarnos y nos pusimos a cien. Yo no llevaba bragas porque él me lo había pedido, y aunque yo no le había dicho nada, él tampoco llevaba calzoncillos.

Empezó a hacerme un dedo como a mí me gusta. Muy despacio primero, aumentando poco a poco el ritmo. Me pellizcaba el clitoris sin dejar de besarme. Me mordía las tetas..., el muy cabrón sabe que me vuelve loca que me muerdan las tetas. Que me cojan los pezones con los dientes y estiren despacito.

Hacía un rato que yo ya me había enchufado a su polla. A. tiene la polla normal, ni muy grande ni muy gruesa pero me encanta chupársela porque se nota que él disfruta.

La película no le había llamado la atención a nadie más que a nosotros y a un grupo de tres amigos que estaban varias filas más alante. No pensamos ni por un minuto en el revisor...

Dejé de chupársela para remangarme la falda y sentarme encima. Él mientras se puso un condón. Yo estaba tan mojada que aquello entró a la primera. Me palpitaba el clitoris y sentía que iba a volverme loca. La butaca era demasiada estrecha para los dos, muy incómoda. Me mordía las tetas y el cuello, otra vez las tetas...

Me levantó y me llevó de la mano detrás de la última fila, en el pasillo que queda contra la pared. Me puso contra la pared y me pegó un azote. Luego me la metió por detrás mientras me tiraba del pelo. Nos corrimos practicamente a la vez.

Es curioso que cuando lo intentas hacer adrede, cada uno se corre cuando le da la gana.

Nos volvimos a sentar en la butaca como si no hubiese pasado nada, y a juzgar por nuestras caras de felicidad, los revisores, debieron pensar que nos encantó la película. Supongo que cuando encontraron el condón que se nos olvidó dentro, ataron cabos...

Nunca me arrepentí de aquello y no sentí remordimientos. Al fin y al cabo no hubo amor.

02 enero 2006

CONSULTORIO: "Aún no he besado a nadie"

Para empezar el año, aquí tenemos una consulta "romántica", para variar :)

Hola, soy una chica que tiene 18 años y que se plantea el porque aun no ha besado a ningun chico. No me gusta compararme con los demas, porque se que cada uno es como es y tiene su ritmo. Pero, sin embargo siento el "miedo" a no encontrar nunca a nadie del qual me enamore de verdad y viceversa.
Aunque, en realidad siempre pienso que no es question de buscar, si no de que cuando menos te lo esperes aparecera. La esperanza es lo ultimo que se pierde no?( o eso dicen);)


Pues tienes toda la razón. A veces nos empeñamos en buscar el ideal, el hombre perfecto, y realmente no existe (Bueno sí, es mi marido pero ya está pillao :) . Pequeños detalles nos distraen de fijarnos en lo más importante que es sentirse a gusto con esa persona.

No hay edad para "empezar a besar", ya que depende del curso de nuestra propia vida. Cuando tenga que pasar, pasará y será genial. No le des más importancia.

A ver qué te cuentan los demás lujurilectores y lujuricolaboradoras ;)

PS: FELIZ AÑO A TOD@S!!

22 diciembre 2005

CONSULTORIO: Debo estar en celo

Tengo la suerte de estar muy bien follada, con lo cual mis ansias cárnicas están bien cubiertas, pero estos días atrás me han pasado ciertas cosas "raras":

- El martes en el restaurante italiano me quedé hipnotizada mirando al camarero: morenito, con cara de gamberrete, ojos achinados y azules. Hasta que mi compañera me metió una patada en la espinilla.

- Mi colega del curro S, me parece que está buenísimo, nos llevamos de puta madre, como hermanos pero es que me mira con una cara que yo identifico con la palabra lujuria. Me pone muchísimo.

- Mi colega del curro K, con el que tengo que trabajar estrechamente y al que conozco más bien poco, me atrae sexualmente. El otro día reunidos, observé cómo me miraba la boca mientras yo hablaba, estábamos a 50 cms. Me gustó su mirada.

- El gallego de los ojos azules tiene cara de vicio, de hacer disfrutar a una pibita toda la noche, el otro día me giré y nuestros ojos se cruzaron con picardía, me encantó ver su cara de vicio dirigida hacia mí.

- B, que me cae a un par de mesas, me atrae bastante, sé que es un cabroncete, pero tiene un cuerpo muy apetecible y emana ese misterio que envuelve a los malos malotes.

¿Qué me pasa doctor? ¿Quizá exceso de testosterona? ¿debo preocuparme? ¿Es normal? ¿Le pasa a alguien más? ¿Será el espíritu navideño?

PS: Me encanta trabajar en esa oficina ;)

21 diciembre 2005

CONSULTORIO: ¿Cómo les gusta a ellos?

Nos dejan este mensaje en el consultorio:

buenas!!
soy una chica de 17 años y hace unos días perdí la virginidad con mi novio(que también era su primera vez) La cuestión es que fue bastante bien, mejor de lo que me esperaba, pero no sé cómo actuar. Me explico, ahora cualquier roce, por muy torpe que sea, nos excita; es normal porque es todo nuevo, pero ¿cómo les gusta a ellos que se les toque? ¿cómo le puedo sorprender haciendo que sienta más placer teniendo en cuenta mi inexperiencia? sé que a cada uno les gustan cosas diferentes ,pero si me pudieráis orientar un poco os lo agradecería mucho.
Gracias y saludos:)


Maja, ¿qué más quieres?, estáis en la flor de la vida, como bien dices, cualquier pequeño roce os pone a cien. Lo mejor es experimentar con besos y caricias por toda vuestra piel, hay muchas fuentes de placer en el cuerpo sin necesidad de ir directamente al "temazo" (aunque esto probablemente es lo que más les gusta a ellos).

En todo caso, el sexo oral nunca falla, es una apuesta segura y puede ser un perfecto predecesor de un kiki.

Por aquí se pasan grandes gurús de la lujuria y te dejarán consejos más brillantes.

Suerte y disfruta!

Me esperaba

Volví de marcha con las amigas, que se quedaban a dormir en casa, eran las 5 de la mañana y llegábamos "calentitas" por el alcohol. Nos habíamos reído mucho y nos lo habíamos pasado genial, pero ya era hora de la retirada. En casa aún estuvimos un rato en la cocina recordando los buenos momentos de la noche. Quizá debimos hablar demasiado alto y despertar a mi chato que estaba en la cama, aunque esto lo supe más tarde.

Me fuí a la habitación y me despeloté totalmente, me metí en la cama intentando no estorbar demasiado. La cama estaba muy calentita, pero además tuve la suerte de notar un abrazo estupendo y una dureza a la altura de mi culo. Cojonudo!. Y yo sin hacer ruido para no despertarlo. Me empezó a meter mano generosamente, se le notaba bastante despierto en todos los aspectos. Me giré hacia él y empecé a besarle húmedamente con vicio, deseo y hambre, mientras tanto él me seguía pasando la itv. Coloqué mi mano sobre su tienda de campaña del pijama, me encantó notarlo tan duro y rápidamente le tanteé por dentro. Le fuí bajando los pantalones mientras iba con mi boca hacia su polla, con muchas ganas de comérmela.

Tenía la boca muy glotona y babosa, le hice una comidita de esas geniales y lujuriosas, de esas comiditas de concurso de mamadas. Mientras tanto le mojaba la espinilla con movimientos de folleteo....tenía ganas de que me la metiera. No necesitamos palabras para que él me invitara a cabalgarlo, cuando estoy realmente mojada, la montada es muy alocada, muy rápida, muy profunda...es sencillamente genial. No quería correrse en ese momento.

Me bajó y me volvió a abrazar, con mi espalda contra su pecho y su polla contra mi culo. Le oí trastear con algún frasquito o algo así y luego noté un olor a fresa del lubricante fresquito entre mis nalgas...

(definitivamente me estaba esperando...)

FIN

19 diciembre 2005

Lo que me gusta...

Antes del sexo: sentirme cómoda, guapa y deseada. Sentir que se muere por mis huesos en ese momento...

Durante el sexo: notar que me desea sin oir sus palabras, decirle que me pone con mi humedad, y que consiga hacerme rogarle que me folle.

Despues del sexo: Caer sobre él y notar su cuello palpitar en mis labios hasta que nuestra respiración se sincroniza.

¿Y a ti?

16 diciembre 2005

Atrévete con el culo

Cuando le estés haciendo una fantástica y chorreante mamadita a tu pareja, te recomiendo que le masajees al mismo tiempo por la zona que hay entre los testículos y el ano. Cuando veas que tiene las pelotas duras y esté a punto de correrse, métele un dedo por el culo, sin uñas largas, con cuidado, con cariño y si puede ser con vaselina, lubricante, crema o incluso saliva para suavizar la entrada.

Le encantará y es muy posible que gima de placer hasta hacerte estremecer.

Si al mismo tiempo te masturbas contra su espinilla, puede ser la guinda del pastel.

Es lo que tiene el cuerpo: cada trocito de piel es una nueva sensación.

14 diciembre 2005

Bricolage sexual

Mira que no soy aficionada a los aparatitos electrónicos para autoproporcionarte placer, pero un día tuve una experiencia curiosa con una sierra de calar.

Estaba cortando unos listones bastante largos, y para sujetarlos por la parte más cercana a mí, los apretaba con el pubis contra la mesa (lo sé, me tengo que comprar un gato). La sierra de calar vibra bastante mientras estás cortando y como me estaba temblequeando toda la zona baja, empecé a sentir una sensación de gustirrinín bastante descorcentante y placentera. Lástima que los listones eran cortos y la vibración acabó pronto.

Chicas! animaros al bricolage que es cojonudo, eso sí, no perdáis demasiado el control, a ver si vamos a tener un accidente con la sierra, que es peligrosa!!

07 diciembre 2005

CONSULTORIO

Aquí tenemos otra pregunta para el consultorio:

Bueno, quería hacerles una pregunta porque es algo que me ha incomodado un poco. Tengo casi 18 años (los cumplo en febrero) y nunca he tenido novio 'amos que ni siquiera he besado ni nada por el estilo. Mis amigas, todas han tenido por lo menos uno, pero yo no. Y es que de tener pretendientes los he tenido, pero me aterra y en seguida trato de hacer hasta lo imposible por evitarlos.

Yo siempre me he fijado en chicos que no se fijan en mí. Y si por alguna razón comienzan a fijarse en mi, los mando por donde vinieron. Igualmente, si tengo un pretendiente, no me gusta... hasta que se que él ya no quiere nada conmigo. No sé a que se deba esto, me gustaría que me dieran sus consejos y me dijeran si es normal esto o no.
Muchas gracias de Antemano.
Anna


Jeje..sería cojonudo gustarle a los tíos que nos gustan a nosotras, pero va a ser que esto no pasa, en la vida se nos van presentando oportunidades en forma de personas que nosotros decidimos coger o no...

Mi único consejo es que no te centres en el plano totalmente físico, porque los gachos de los poster no andan sueltos por la calle...(lamentablemente...snif).

Normal, es perfectamente normal. Ya sabrás cuando llega tu momento. No te agobies con las comparaciones con las amigas. (mi hermano de 20 está igual que tú!!)

Bueno, supongo que el resto de comentadores te dirán alguna cosa más!

Suerte!

30 noviembre 2005

Aprobado en masturbación!

Tenía que descubrir el autoplacer porque lo de follar está de puta madre, pero lo de tocarse tiene que ser divertido, no?

Lo primero que he hecho ha sido depilarme bastante, casi todo, así me quedan los labios muy suavecitos y dan ganas de tocarse todo el día, desde los labios hasta el mohicano de la cumbre.

Luego empecé a acariciarme pero no lograba pensar en nada excitante, venían un montón de ideas locas a mi cabeza pero nada sexual. Lo de ponerme una peli porno u otro material gráfico no me ponía nada, así que empecé a pensar creativamente.

Agarré un bote de lubricante en gel y empecé a echármelo por la zona. Me tumbé en pelotas sobre la cama, cerré los ojos y comencé a pensar en situaciones excitantes que había vivido. Me toqué con los dedos rememorando la fricción de una polla. La humedad del gel lo hacía mucho más suave y más rápido. Me estaba gustando. Subí con mi mano por la cintura hasta recorrer mi pecho y llegar a mi pezón, con el que jugué hasta dejarlo de punta. Seguía navegándome con la otra mano. Cada vez iba más rápido, me estaba excitando, pero me estaba provocando un efecto secundario: el deseo de querer ser follada.Me sentía rara aunque me estaba gustando.

Escuché un ruido y abrí los ojos, en la puerta de la habitación estaba él, espiándome el muy capullo y yo pensando que estaba en el garaje cambiando el aceite!. Me fijé en el bulto de su pantalón y eso sí que me puso cardiaca perdida. Se acercó a la cama y le bajé el pantalón. Se arrodilló al lado de mi cabeza y me metí su polla en la boca. Mientras con su mano me hacía un trabajito. ¡Joder!, no estaba yo para más juegos de manos pero me castigó hasta que le tuve que rogar que me follara mientras me seguía pajeando con bastante éxito. Al final me dejó follarle y tuve un orgasmazo cojonudo.

Así es como me gustan las pajas!! Me voy a aficionar.

27 noviembre 2005

Insomnio

Siempre dormimos abrazados, hasta que empezamos a sentirnos incómodos y nos vamos cada uno a nuestro lado. Por las noches nos dejamos dormir, pero algunas noches, un amante inesperado empieza a meterme mano de una manera que mi pareja no lo haría.

Es curioso, pero creo que él lo hace dormido, aunque la forma de tocarme no es "la de siempre", de repente se convierte en un amante sensual que me visita en sueños, me pilla adormilada y me despierta con suavidad mientras me quita la ropa. Cuando estoy desnuda entre sus brazos, empieza a estrujarme con fuerza, me abraza y me acerca a su cuerpo. El contacto con los pelitos de su pecho me pone los pelos de punta. Embiste su polla contra mi culo, como muestra de poder. Me da la vuelta y me besa el cuello, me muerde y me chuperretea los pezones mientras baja su mano a mi entrepierna y juega con los pelitos de mi pubis. Baja su lengua por mi ombligo hasta hundirse entre mis piernas. Mueve frenética su lengua entre mis labios, arqueo mi espalda y separo mis rodillas para abrir mi sexo. Me moja y me mojo, me excita y noto que me expando. Necesito que me folle. El lo sabe y sube hasta mi boca, tiene los labios empapados en mis jugos. Me como esa boca lujuriosa mientras él me la clava. Mueve con rapidez su pubis. Mientras le toco el pecho, pierdo mis dedos entre sus pelitos, busco sus pezones. Subo mis manos a sus hombros fuertes, a sus biceps en tensión. Me encanta sentir esa fuerza sobre mí. Bajo por su abdomen hasta su polla, la noto entrar y salir con la mano.

Gime sobre mí. Lo tiro a mi lado para que se ponga debajo. Me subo encima y me apoyo a horcajadas sobre su polla, empiezo a cabalgarlo y cojo sus manos y las pongo sobre mis tetas que se bambolean incómodamente. Me las aprieta con fuerza y yo acelero mi ritmo. Empiezo a sentir "eso" en el bajo abdomen, cuando ya sé que voy a tener un orgasmo y puedo sentir cómo se hinchan mis labios mayores, cómo se separa y se abre mi coño para dejarse frotar por el entrar y salir de la polla. Con la luz apagada, sólo me concentro en los ruidos, el tacto y los olores. No me doy cuenta y le araño el pecho, me agarro de sus brazos, él tensa sus bíceps porque sabe que me pone, es como tener una polla más en cada mano. Me encanta... me pone. Le sigo cabalgando, pero me voy a caer, ya tengo la boca abierta y noto un hilillo de baba desde mi boca a su cara. El me coge por la cintura y me aprieta más contra él. Ya me estoy yendo y noto cómo sus pelotas duras me golpean en el culo. Luego caigo encima suya y le beso con la boca aún jugosa por las babas del placer.

Uf! qué mala noche he pasao...

25 noviembre 2005

Mujer contra mujer

Nos abrazábamos desnudas delante de ellos, besándonos de rodillas sobre la cama. Ella tenía una boca jugosa y suave.

Era difícil acariciar un cuerpo de mujer, era raro abrazar otros pechos y notar cerca del pubis otro pubis. Ella era una ninfa de 40 con las ganas de una de 20.
Era un ejercicio de sentirse hombre y de intentar pensar con la sangre acumulada en la inexistente polla. Era fácil pensar que eras él y la querías hacer gemir y derretirse entre tus brazos.

Era excitante pensar en ellos excitados contemplando la escena en silencio, con la mano nerviosa en su polla.

La puse delante de mí, frente a ellos, mi pecho en su espalda, mi boca en su cuello, mi mano en su pecho, afilando sus pezones y acariciando su cintura. No pensaba en ella, pensaba que era él, me empalmaba y le clavaba mi polla en el culo.
Notaba que se retorcía entre mis brazos y yo esquivaba llegar hasta su coño, quería mojar mi mano en la primera visita.

La apretaba contra mí agarrándola por su cintura. Era él, el que se la iba a follar, le susurraba al oído "hueles muy bien" y le calaba la lengua hasta el tímpano, ella se estremecía y se reía entre mis manos, como una niña. Era un juego de chicas que juegan a ser hombres, de mujeres que juegan a ser lolitas, de pelis porno sin guión y sin pantalla, de actrices en directo y en privado, de voyeurs de lo propio y lo prohibido.

Parecía un sueño. Era el sueño de ser hombre y notar el poder de hacer derretirse a una mujer en tus manos, un sueño alimentado por la excitación de ellos.
Daba igual no ser lesbiana, daba igual no sentir placer con aquel cuerpo, el verdadero placer venía con el deseo que generábamos en ellos, aguantando el poder tocarnos y follarnos.

A veces más que lo que das o lo que recibes, excita saber lo mucho que le estás excitando.

PS: La verdad es que una vez escrito, parece un cuento.

23 noviembre 2005

CONSULTORIO: Cambio de rol

Otra consulta más que nos llega. Me gustaría decir que me las invento yo, pero los lectores superan mi imaginación con creces!!

Me encantan vuestros blogs y me gustaría usaros de "conejitas de indias", a ver si me explico. Quiero preguntaros acerca de una de mis fantasías, mejor dicho es "la fantasía" por excelencia. Desde que mi niña comparte cama revuelta conmigo he fantaseado con esto, probablemente vaya a ser un fiasco, con tanta expectación.

Me excita en sobremanera que ella me de una buena follada o que me haga el amor tiernamente, que me bese mientras me lo hace, que me muerda el cuello o me arañe la espalda, pero que haga todo eso mientras ella esta dentro de mi, me volvería loco. Ya, ya se que es algo extraño, decían por ahí que un cambio de rol, ahora bien ¿Quién tiene claro su papel?.

No hemos practicado el sexo anal, a mi me encanta hacerle el amor y a ella tampoco le resulta agradable la idea, pero me da un palo enorme pedirle a ella que me lo haga a mi. Claro que no voy a aparecer en casa con un arnés y un dildo en plan sorpresa!! La estrategia ha sido elaborada y según llega el momento final me entra el canguelis, por eso necesito una opinión (empujón), o varias, mejor aún.

Claro que sabe que me gusta que me toquen el perineo, incluso que me lo estimulen con un vibrador (sabe a gloria), que me aprieten en el culete mientras lo hacemos y la posición lo permite, que me metan un dedito (sobre todo le gusta hacerlo en la ducha), una pajilla mañanera haciendo el trenecito (normalmente viene acompañada por un -hay que ver como estamos- y besitos en el cuello), la penúltima etapa y definitivamente obvia es ponerle el culo en pompa y pedirle que me lo haga (preferiblemente hacerlo en medio de un buen calenton). De momento me tiene bloqueado.

¿Cual será su reacción? ¿Saldrá corriendo? ¿Se morirá de la risa? ¿Me empezara a llamar nenita delante de su madre? o de la mía, eso seria definitivamente peor... Hay posibilidades de que se ponga seria y me diga, -oye macho para mi que tu eres algo mariquita-, esa es la que menos me preocupa, a mi lo que me gusta es que me lo haga ella, con ese cuerpito, sus muslos contra los míos, su pubis contra mis cachetes..

Gracias por leerme, y por cualquier tipo de comentario.. besos!!


AL ataqueeer!!

No es nada anormal lo de tener fantasías de ese tipo, muchos hombres (y muchas mujeres también!!) rechazan el sexo anal porque parece que les quita "hombría". El caso es que se pierden una parte importante del placer masculino (y femenino!!).

Lo de invitarla a que te folle me parece cojonudo, ahora, lo de llegar a casa con un arnés, me parece fuertecillo. Sin conocerla a ella, no sé qué pensará, pero si tiene cierto rechazo, quizá se asuste un poco.

Yo que tú intentaría probar con algo más "light" , por ejemplo cómprate unas bolitas anales, o un rosario de bolas, e introdúcetelas tú mismo sin que ella lo sepa (o si?), cuando estéis en plena acción y si se presta a ello, sugiérele que las manipule (el rosario de bolas suele llevar una anillita al final para moverlo, sacarlo y meterlo), por ejemplo mientras te hace una mamadita de buen rollo. Esto te volverá loco!.

Es difícil llegar a esa zona en otras posturas, pero tú pones el límite.

Que lo disfrutes, ya nos lo contarás!

A ver que te recomiendan las otras "salidas" y los salidos adjuntos :-P

22 noviembre 2005

CONSULTORIO: La masturbación

A falta de narrar polvos, menos mal que nos queda el consultorio:

"Hola!

Soy una lectora de vuestro blog y se me ha ocurrido poner algo en común con todos vosotros.

Acabo de tener un orgasmo, no un orgasmo cualquiera, uno de los buenos, de esos que te hacen gemir y crees llegar a morir de placer... Pero mi novio no está aquí, ni mi amante, ni el butanero, ni el fontanero. Yo misma me he producido el orgasmo, y es sobre eso de lo que quería hablar; de la masturbación.

Parece el tema "prohibido" para muchas personas, y más trantándose de nosotras las mujeres... Soy de las que piensa que tod@s nos masturbamos, aunque alguno no lo quiera reconocer. ¿Por qué negarnos ese placer al cuerpo?

Me masturbo, me masturbo en cuanto tengo ocasión y lo hago porque me gusta. Muchas cosas me excitan, como ver fotos de mujeres, y en especial un par de buenas lesbianas, aunque me considero completamente heterosexual, ¿esto es raro?, ¿qué creeis?.

La forma que a mi más me gusta es frotándome el clítoris con movimientos circulares y variando de velocidad, pero nada de tocamientos cercanos, directamente el clítoris, con una mano me sujeto los labios y la otra ya hace su labor. Para un mejor orgasmo necesito tener las piernas en alto y contra más abiertas mejor.

¿Y vosotros como os masturbais? Espero que no tengáis pelos en la lengua y os atreváis a contarlo igual que lo he hecho yo.

Un saludo."


Como soy la que chequea el buzón, te contesto primero:

Y de paso salgo del armario de la masturbación: NO ME MASTURBO. Descubrí el sexo compartido antes que individual, aunque tuve curiosidad por tocarme, nunca lo hice para darme placer, ni lo intenté ni lo conseguí "de casualidad". Mi juguete lo descubrí a través de otras manos, al principio un poco torpes, lo cual me hizo rechazar totalmente que me tocaran, pero dí con el tío apropiado y me descubrió el gran placer que me estaba perdiendo (bueno, tenía 15 ó 16 años, tampoco me lo perdía hacía tanto tiempo...). Luego ya, a los 17 añitos descubrí el folleteo, y he tenido la suerte de tenerlo siempre que me daba un calentón, o por lo menos de no necesitar tocarme. (Ahora preguntaré yo si es raro todo esto????).

Hace muchos años que tengo pareja estable y convive conmigo, siempre que quiero "marcha", la consigo compartida, no me llama la atención lo de tocarme y si lo hago a veces es para precalentarle a él mientras me mira!! (Creo que ni siquiera sé masturbarme :( ¿Es raro?

Ver fotos no me excita, ni de tíos ni de tías, me excitan algunos vídeos porno o leer algunos relatos porque me parecen más interactivos y me hacen "participar" mentalmente en la escena. Sin embargo escribí un relato "lesbiano" y me produjo un calentón bastante considerable, mientras lo escribía. ¿Eso me hace lesbiana?. Me gustan las mujeres desnudas, me parecen preciosas, pero donde este una polla empalmada, que se quiten tetas y almejillas. Como juego, tocar y besar a una mujer es muy placentero (somos muy suaves y tenemos muchas curvitas), pero al final siempre echo de menos algo dentro de mí.

Pelos en la lengua no tengo, a ver las otras chicas ;)

PS: Tu correo me ha recordado al típico piropo de albañil: "No tengo pelos en la lengua porque tú no quieres"

Gemidos masculinos

Formábamos una pandilla de unos 12 o 13 personas entre chicos y chicas. Teníamos una media de 15 años o así y cada un@ se había liado por lo menos con uno o dos del sexo opuesto. Yo misma llevaba un ranking de dos pibes y eso que hacía sólo un mes y medio que andaba por esa zona costera.

JA había sido mi descubridor de las pollas y mi instructor de las pajillas. Cada vez que nos veíamos nos íbamos a un sitio oscuro a meternos mano y a hacernos pajillas, sobre todo yo a él, porque tras experimentado diversas torpezas masculinas, yo pasaba de ser "conejillo" de indias de nadie....Con JA hubo muy buen rollo desde siempre, incluso tras dejar de ser "novios" pudimos ser amigos.

Después vino I. El caso de I fué distinto. El se enteró de que yo "hacía pajas" y como JA y yo habíamos "quedado como amigos" empezó a tirarme los tejos a saco, a todas horas. A mí me cansaba un poco aquello, pero realmente me apetecía enrollarme con él. Era el tío más grande de la pandilla, el chulillo y algo gilipollas. Nos enrollamos en un portal de una finca, empezamos con los morreillos y metemanos típicas. Al cabo del rato noté que el tío se estaba empalmando y me apeteció tocarle la polla por encima del pantalón. El aceleró sus morreos y me acercaba más a él mientras me metía mano. Nos sentamos en un escalón, le desabroché el pantalón y le saqué la polla. (Con JA había desarrollado una gran destreza en el arte de "sacar pájaros de su jaula", no necesitaba ni mirar.)

La polla de I -por el recorrido de mi mano- era bastante grande, por lo menos más que la de JA. La calidad de mis pajas había mejorado bastante, ya la agarraba con fuerza y la meneaba a la velocidad adecuada, había tenido buen maestro. Me concentré en mirar la polla mientras le pajeaba. También miraba su cara, el tío ponía una cara entre placer y sufrimiento, incluso llegué a pensar que lo estaba haciendo mal, pero fué enconces cuando empezó a gemir. Aquellos gemidos pajilleros me calaron hondo, veía sus ojos cerrados, su boca abierta y me impresionó oir gemir a un tío, me resultaba poco masculino :-O pero me encantó.

Ese tío siempre gemía con las pajas, me parecía algo genial, me dejaba hipnotizada, desconectaba totalmente cuando gemía. Un día me fuí al baño y se metió dentro, conmigo. A mí no me importó porque iba algo piripi, meé mientras él me miraba y se la empezó a menear allí mismo. A mí me importó bastante poco, terminé mi faena y me puse a su lado a ayudarle, el tío se empezó a excitar más y más y empezó a gemir. Creo que me hice adicta a sus gemidos y necesitaba oirlos y verle la cara. No tenía ningún vínculo afectivo con él, pero me encantaba verlo y sobre todo oirlo gozar.

Una de las últimas pajillas antes de abandonar aquella playa, fué en casa de JA. Habíamos quedado toda la pandilla para ver una peli porno. Era un poco coñazo y nos quedamos en la casa unos cuantos. El propio JA y R se fueron de allí. Mi rollito I comenzó a ponerse cariñoso conmigo. Yo tenía ganas de marcha y de oirle. El me cogió la mano y me llevó a una habitación. Nos empezamos a besar y nos quitamos algo de ropa, aunque éramos jóvenes para follar, pero la oscuridad nos arropaba y el alcohol nos desinhibía. De nuevo acabé con esa polla que tanto conocía en la mano, y comencé a menearla, recuerdo haber pensado que sólo tocaba pollas duras y me parecía que ese era su estado natural. No le veía la cara pero tocaba su boca con mis dedos, tenía la boca abierta y húmeda, pude imaginar su cara de placer. Eso me hizo acelerar mi mano lo que provocó empezar a oir sus gemidos. La oscuridad me hacían concentrarme completamente en ellos y disfrutar con su "música". Acababa con un jadeo progresivo que terminaba mojando el dorso de mi mano. Y ahí ya sabía que tenía que parar.

Aquello me costó un disgustillo con JA, ya que era su cama, pero creo que me perdonó.

¿Te ponen los gemidos?

PS: I sigue siendo un gilipollas, ahora casado y con hijos. Ví a JA hace unos años, estaba buenísimo el cabrón, encantador y simpático.

16 noviembre 2005

Me encanta su casa

Fui al cumpleaños.
Había hablado antes con Sergio, y le había contado mis intenciones. El no conocía directamente al homenajeado, con lo que no estaba invitado, aunque si había a un amigo común.
Cuando llegué a la fiesta, estaba allí. Me sorprendí. Me alegré. Me excité.
Alto, moreno, un cuerpo musculoso y perfecto hacía que mis pensamientos volaran hacia su más intimos rinconcitos.
Me acerqué a el. Nos miramos a los ojos, y sonreimos. No apartamos nuestras miradas, que empezaban a ser insinuantes, insultantes, indecentes. Aguantamos unos segundos, los suficientes para transmitir los deseos y sucios pensamientos que teníamos ambos en mente.
Me cogió de la cintura, y suavemente bajó su mano hasta mi culo.
Me acercó a el, y me presionó sobre su cuerpo. Se acercó a mi oído y me susurró "vámonos".

Su casa estaba a 200m de donde nos encontrábamos.
Fuimos despacio. Sin decir palabra. Sin tocarnos.
Entramos al portal y subimos en ascensor hasta su piso. Llegamos a la puerta de entrada a su casa e hizo ademán de meter la llave en la cerradura, de espaldas a mi, le abracé desde atrás, acariciando sus pectorales, duros como una roca, bajando hasta su estómago y continuando hasta su paquete.
Su respiración cambió y se volvió más acelerada.
Se dió la vuelta agarrándome del pelo y comenzando a besarme por boca, ojos, cuello, y bajando besándome los pechos por encima de la ropa. Sus manos no paraban de acariciarme, agarrarme y magrearme, con fuerza.
Me puso de espaldas a la pared, continuando el juego, sin parar, sin dejar de besame y acariciarme entera, acercando su sexo a mi cuerpo, restregándose. Mis manos se deslizaron por la hebilla del cinturón, abriéndola, siguiendo por el botón y cremallera. Sus pantalones cayeron, y casi en el mismo instante mi falda también cayó, dejando al descubierto mi tanguita y las medias negras de silicona.
Me vio y me susurró lo que le ponían esas medias, se bajó los calzoncillos, apareciendo su gran polla erecta ante mí, apartó un poco mi tanga y me penetró. Golpeándome contra la pared.
La luz de la escalera se había apagado hacía tiempo. Sentí no poder ver su cara.

Sacó su pene y me dió la vuelta, cogió mis manos y las elevó apoyándolas contra la pared, sujetándolas, no dandome opción a poder tocarle. Me penetró desde atrás con fuerza. Con mi cabeza girada, besaba y chupaba mi cuello, lamiendo el lóbulo y metiendo su lengua por la oreja. A cada empujón mi respiración se aceleraba más y más.

La luz de la escalera se encendió. Alguien estaba en la escalera.

Pero no paró, ni cesó en su ritmo, siguió empujándo su polla en mi interior como si me quisiera atravesar, besándome y susurrándo sus jadeos en mi oido. Me susurró, suave, que se iba a correr.
Terminamos jadeando en silencio, sin ruido, pero satisfechos.

Nos vestimos rápidamente. Nos miramos. Sonreimos.
El ascensor subía.
Metió la llave en la puerta, y me dijo que estaba seguro de que me encantaría su casa.

Una media copa bastó para que nuestros cuerpos recuperan la energía para volver a disfrutar el uno en el otro.
Me encantó su casa.

13 noviembre 2005

CONSULTORIO: Reprimido neurótico

Hemos recibido la siguiente consulta por correo electrónico:

Hola,

Os mando una consulta para acabar pidiendoos un consejo.

El tema es el siguiente: estoy casado desde hace siete años con la primera chica que conocí hace 15. Soy de tendencia monógama y no me van las aventuras, busco la plena satisfacción sexual "en casa". Y ese es el problema. Yo no soy ninguna máquina sexual, soy normalito: con mis insinuaciones a lo largo del dia, mis besos inesperados, mis previos más o menos satisfactorios y con un promedio de acto sexual más bien pobre o "corto". Pero me gustaria mejorar, que todo fuese mejor y es que tengo mucha imaginación.

Continuamente tengo en la cabeza situaciones sexuales con la vecina, con mis colaboradoras en el trabajo (encima soy el jefe y la fantasia da para mucho), en la ducha, con clientas,... y cuando intento llevarlas a termino con mi pareja se niega: cunnilingus, felaciones, penetración anal, la recurrente nata en verano sobre sus grandes pechos, ... pero nada. No se deja.

Yo últimamente me he apuntado a la moda de los blogs y como no, me he hecho un blog un poco guarro, con todas las situaciones que os he comentado allí escritas y bueno, me sirve para distraerme, pero veo que no me lleva a ningún sitio.

He intentado hablarlo con ella, pero no quiere cambios. "Con lo que tiene se entretiene", dice que ella está bien así y que no quiere "experimentos".
Así que la consulta seria: ¿És normal que una mujer no quiera explorar nuevos caminos del placer? Que se conforme con tan poca cosa? Si vuestra pareja (estable o esporádica) os plantease un tema parecido no aceptariais?

Y el consejo que os pido: ¿Le enseño mi blog, que es "secreto total" y que se vaya leyendo todo lo que nos perdemos? Claro el problema es que la protagonista del blog no es ella, son todas las mujeres de mi entorno y puede coger un cabreo de campeonato.

Yo la quiero y no voy a buscar una pareja sexual que me de satisfacción en ese sentido, pero si esto puede mejorar porque conformarse? No?

Tremuntanal


Planteas un tema complicado, sobre todo por ir más allá de asuntos meramente sexuales. Como siempre, te diré lo que opino como "mujer y persona" y luego el resto de gente te ayudará con sus comentarios.

Personalmente siempre he visto el sexo como algo fantástico y placentero, en lo que hay que explorar para mejorar y echarle mucha imaginación para lograr crear situaciones "de película", es decir:"polvos mágicos". Pero había algunas cosas que me echaban directamente para atrás, no hace mucho tiempo, por ejemplo el sexo anal. Me producía tal rechazo que me era imposible intentar siquiera disfrutarlo. Hasta que un día (eso sí, estaba un poco bebida), descubrí que me gustaba y lo metí entre nuestros juegos "casi habituales". Otra cosa que tampoco me gustaba nada era el cunnilinguus, porque pensaba que mi sexo, aunque estuviera recién duchada, olería fatal y sólo de pensar que tuviera él la lengua y la nariz ahí cerca, me desconcentraba totalmente, no podía disfrutar nunca. Esto también cambió el día que tiré todos esos estúpidos pensamientos a la basura y pensé únicamente en disfrutar del sexo, que para eso es. Posiblemente su problema sea por temas de higiene o paranoias parecidas (olerá mal, sabrá mal, me dará asco..). Muchas mujeres que conozco renuncian a este tipo de actividades por que son muy escrupulosas y les da asco.

La solución pasa porque ella misma se convenza de que el sexo es algo fantástico, no porque la convenzas tú. Intenta crear situaciones propicias, por ejemplo bañaros o ducharos juntos, susurrale al oído tus fantasías (con ella como protagonista, por supuesto!).

Respecto a lo de presentarle tu blog...yo casi que no lo haría, sobre todo si las mujeres que allí aparecen son otras. Lo que sí puedes hacer es que descubra este blog, donde mujeres contamos como fantaseamos y disfrutamos del sexo, nuestros miedos y nuestros placeres. (Quizá sea una mala idea...pensará que lees a otras tías, las mujeres somos bastante celosonas con estas cosas...)

Es complicado, pero tiene que surgir de ella misma, nadie la puede convencer. Tú puedes ayudar a crear situaciones muy eróticas que la hagan desear hacer esas cosas que no quiere.

Suerte y Paciencia.

PS: Gracias por vuestros correos, nos enseñan a todos.

10 noviembre 2005

CONSULTORIO: Higiene

Nos mandan este correo al consultorio, que es un consejo interesante y por eso pasamos a publicarlo.

hola bellas:

Solo queria que hablaseis en el blog sobre la importacia del cuidado con la higiene mas básica. Esto viene a cuento de una infección que tuve en verano debido a que aquel pive no paraba de meter sus dedos en en mi culito y acto seguido en mi chochete. Eso me produjo una infección que me tuvo todo el verano loca. Por favor, si van a meter deditos en el culo, cosa muy chachi por cierto, no meter el mismo dedo luego en el chocho, pues te pillas una que no veas, mete otro o lavate primero, se pasa muy mal luego.

Y mejor que mejor lavarse las manos antes de, eso ya sería la bomba.

Gracias, buen blog por cierto


Gracias a tí!

09 noviembre 2005

CONSULTORIO: Problemillas varios

Estamos de enhorabuena chicas, hemos recibido una consulta de un chico!.
Vamos a intentar echarle una mano.

Tengo veintisiete años, casi veintiocho. A principios de 2004 salí de una relación de más de ocho años. Se nos murió el amor, como a Bernarda de Utrera, de tanto usarlo. Aún nos queremos, muchísimo, pero sabemos que es imposible compartir nuestras vidas como una pareja tradicional y lo hemos descartado definitivamente, por imposible.

Esos ocho años de relación fui fiel por lo que cuando se acabó el noviazgo me había acostado, en toda mi vida, con cuatro mujeres. Cuatro. Decidí recuperar esos ocho años de vida sexual cuanto antes. Además de la tarea de reconstrucción emotiva y personal, del aterrador trabajo de descubrirme a mí mismo, debía recuperar, mejor, construir mi identidad sexual. (Lo hice, las dos guerras, a base de egoísmo, ¿se hace así, no?).

Pues me empecé a follar a cuantas mujeres se dejaron. Algunos fueron polvos gloriosos y otros prefiero no recordarlos (o no puedo), pero, hasta hoy, no he conseguido volver a correrme dentro de un coño.

Ahora la cosa está empezando a ser patológica. Me he acostado con mujeres muy deseables y nada, no hay puta forma. La escena, como comprenderéis, es absolutamente patética, más que nada porque a estas alturas ya tengo la ceremonia asumida y es como ver una película (mala)

-¿Qué, tú no te vas a correr?
- No, mi niña, voy bastante ciego y no me corro yo hoy ni de coña, pero he disfrutado muchísimo –eso o “es que tengo una movida en la espalda que me duele la ostia” o, como mucho, y si estoy muy caliente, la saco y me corro donde puedo (o me dejan).

Y no hay forma. Ni con condón, ni sin condón, ni tierno, ni brutal: nada.

¿Qué? ¿Cómo lo veis? ¿Me la corto? ¿Creo la Asociación de Discapacitados Físicos? ¿O será minusvalía emocional?

(Volví a follar con mi novia un par de veces, polvos maravillosos, y tampoco pude correrme dentro. Y tengo como una cosa ciclotímica de pánico/absolutanecesidad de enamorarme otra vez, pero eso ya es otro tema. ¿O no? No sé. Lo digo por si puede influir. Y como veis pienso mucho en mi ex).

A mí, sobre lo de la depilación, me gusta que haya poco pelo, pero no ninguno (en coños y pollas). ¿A las tías les gusta una polla totalmente rapada?


Te voy a contestar con mi opinión, (totalmente personal y carente de fundamentos médicos). Parece que el problema está en tu cabeza, porque como comprenderás a las tías, lo de que el tío "se corra", en principio nos la trae al fresco, nos preocupa que disfrute del polvo, de nuestro cuerpo y que lo pase bien. Lo de la corrida final, está destinado a la fecundación, a mi personalmente me da igual que él se corra fuera o dentro (poniendo medidas, claro). No me da más placer que él se corra por el hecho de correrse, me da más placer que él disfrute follando conmigo y que me nos lo pasemos bien.

No te centres tanto en intentar correrte dentro, porque me da la impresión que tú sólo te bloqueas con ese pensamiento. Cuando dejes de obsesionarte con eso, empezarás a disfrutar más. Tampoco te obsesiones con "volver a enamorarte", porque no sirve de nada, lo que tenga que pasar, pasará. Tengo varios amigos (demasiados) "separados" tras largas relaciones, y a veces cometen el error gordísimo de agarrarse a "lo primero" que encuentran después de "cortar". No hagas lo mismo!.

Respecto a la depilación, ya hemos hablado por aquí en varias ocasiones así que te remito a estos posts.

Espero que te sean de utilidad los comentarios que te deje la gente por aquí.

07 noviembre 2005

Prohibido

De nuevo algo prohibido aparece en mi vida.
Hemos dormido juntos, nos hemos abrazado, besado y charlado en la intimidad como si fuéramos amantes, pero no lo somos.
Es un "no permitido". Escrúpulo estúpido que hace que no me lo quiera tirar. Pero cada vez me pone más.
Me levanté empapada, siempre que nos abrazábamos notaba su paquete, su polla hinchada que reventaba el calzoncillo. Yo me acosté desnuda, como siempre, no reparé que quizá le provocaba.

En el fondo estaba deseando que me atacara. Sus caricias durante gran parte de la noche me hacían tiritar de excitación. Acariciaba mi espalda, despacio, mi cara, mis piernas, alrededor de mis tetas. Seductor, incitándome. Pero sin llegar a tocar las partes más íntimas.
Creo que quería que le suplicara, que le pidiera que me follara, que tocara mi sexo, mis tetas, que me comiera entera con su boca como lo estaba haciendo con sus manos.
El calentón fue tremendo...todavía me dura. Sólo pensarlo, me humedezco, me excito y busco la siguiente excusa para verle, para atraparle de nuevo en mi cama , y seguir jugando... hasta que no pueda más, hasta que le desee tanto que me sea imposible recharzalo.

06 noviembre 2005

Cosas que me encantan

Abrazarte cuando estamos en la cama, tocarte la polla por encima del pijama y notar que crece en mi mano, mientras te remango la camiseta y apoyo mis tetas en tu espalda.

Jugar a "las tiendas de campaña": meterme bajo las sábanas mientras duermes y notar cómo crece tu pollita en mi boca.

Que te abraces a mí, me metas mano por debajo del pijama, mientras me arrimas el paquetón al culo y acabemos en un polvo desde atrás.

Que me hagas rogarte que me folles, mientras me sigues acariciando y metiendo mano, me besas, me muerdes y me arrimas el paquete.

Notar tus biceps y tu pecho duros como piedras cuando me apoyo para follarte.

Que follando: gimas, suspires, jadees, me arañes, me aprietes, me estrujes...

Cosas que te encantan:



Las mamaditas inesperadas.

Los dedos y lengua que se pierden en agujeros escondidos.

Que te cabalgue y notar mis tetas golpeándose entre sí.

Hacerme disfrutar hasta que pierdo el control y se me cae la babilla encima tuya....

Que follando: gima, suspire, jadee, te arañe, te apriete, te estruje...

¿Y a tí?

PS: Vaaaaleeeeeeeee, ya sé que odias que te acerque mis pies helados (llamados también de Walt Disney), cuando nos metemos en la cama ;)

03 noviembre 2005

CONSULTORIO: Sorpresa inolvidable.

Nos llega este correo:

Hola!!

Bueno antes que nada quiero decirles que leo mucho su blog y que me gusta mucho, ahora, quisiera que me dieran un consejo, quisiera hacerle una sorpresa a mi novio, algo original respecto a estar juntos, solos, hacernos el amor y cositas asi, pero quiero soprenderlo, pero por mas que doy vueltas y vueltas, no encuentro algo que pueda hacerle, por eso recurro a ustedes ya que ustedes tiene buenas ideas, tal vez algun lugar en donde podramos estar o alguna forma en la que pueda sopredenderlo y hacerle que lo disfrute mucho mucho. Ojala amigas que puedan ayudarme por favor!!

Espero su respuesta y gracias por leerme.

Pilar


Encantadas de que nos leas. Personalmente te recomiendo que te leas esto, a ver si te da alguna idea.

En los comentarios seguramente te dejarán muchos más consejos.

CONSULTORIO: "Volver a ponerle"

Nos llega esta consulta:

Hola!

Os escribo esto para el consultorio, porque tengo un GRAN problema. Cuando estoy ahí en el temita con mi novio y empiezo a tocarle, al principio bien, pero pasados uno momentín la cosa empieza a decaer (y mucho). Y ya claro, volver a ponerlo en posición me cuesta la vida.

El dice que no me preocupe (yo siempre le digo que me frusta completamente no poderle hacer eso) que no es mi culpa, que lo hago bien y tal... pero, ¿que es lo que hago mal?, ¿cómo puedo hacer que esto no ocurra?

Espero que lo mío tenga solución.

Besos azules para todas!!



Ante todo tienes que pensar que el mejor órgano sexual que tenemos que es EL CEREBRO, así que úsalo y sorprendele con cositas innovadoras y atrevidas. Si te enfrentas a una relación sexual pensando que lo vas a hacer mal, tú misma te estás predestinando a hacerlo así.

Hablas de "tocarle", o sea de acariciarle y masturbarle (no de echar un kiki, no?). Quizá es que te pegues demasiado tiempo en los "preliminares" y él se empiece a "evadir" de la escena y a pensar en otras cosas. Si quieres sorprenderle con algo que funcione, no esperes a que la tenga dura y métetela en la boca blandita y empieza a "enrollarte" con su polla, notarás que empieza a crecer en tu boca, y a él le encantará.

Hay otra cosa importante, los tíos tienen más zonas erógenas, no las descuides y mientras le masajeas la pollita, tócale también las pelotas, la entrepierna, el cuello, los pezones....Cómetelo a lametazos o restriégate con el cuerpo untado en crema o aceite por todo su cuerpo....No se podrá resistir.

Seguramente por aquí te darán más pistas de lo que les gusta a ellos y de los trucos que emplean ellas.... Espero que te sirvan de ayuda.

SUERTE!!

02 noviembre 2005

Una "salida" más

Nos ha llegado este correo:

Hola, os leo habitualmente y te mando este mail para que lo publiques (si quieres), pero no quiero que desveles mi mi mail ni nada (aunque lo he creado sólo para esto), pero necesito contar esto, y necesito alguna respuesta. He pensado que puede ser buena idea escribiros, y de paso deciros que tenéis algo de 'culpa' en lo que me ha pasado. Bueno, ha estado bien,
digamos que me habéis 'inspirado', aunque no estoy del todo segura.

Este finde he ligado. Lo digo en primera persona porque he sido yo la que ha tenido que acercarse.

Recapitulo.
Hicimos una cena de chicas en mi piso, mi marido se fue de viaje el fin de semana a ver a su familia aprovechando el puente (es de fuera).

Fui con mis dos amigas a 'El Confidencial', no sé si conocéis el sitio pero está bien para las chicas con mis añitos, que no son pocos. Hacía mucho tiempo que no salía, y desde el principio, al saber que estaba sola todo el fin de semana, y con las cosas que leo en vuestros blogs, digamos que estaba especialmente 'predispuesta' a no volver sola a casa. Tenía ganas de ligar.

Después de un par de rones con cola y bailar un buen rato no había nada que me apeteciese. Nos entraron varios chicos, pero nada interesante. Sobre las 4 nos entraron dos que despaché a mis amigas, que no sabían que yo 'buscaba'. Les dije que yo ya me iba, un poco frustrada la verdad de no haber encontrado nada, y ellas se quedaron hablando con ellos.

Cuando esperaba en el guardarropa me percaté de dos chicos que había apoyados en la barra, uno joven, moreno, ojos claros, bastante guapo. Me armé de valor, se me puso el corazón a 10.000 por hora, me acerqué pensando en que no estoy nada mal, y que estaba hecho, que ligar es fácil para las mujeres. Cuando me di cuenta estaba a su lado, me apoyé en su brazo y le susurré al oído: 'si te gusto, sígueme'. No me creía lo que estaba haciendo, pero me lo estaba pasando muy bien, casi no podía aguantar la risa, y no sé si se me notaba que me temblaban las piernas. Cuando llegué a la puerta me giré y el chico tenía una sonrisa de oreja a oreja, se estaba despidiendo del amigo. ¡Bien!

Nos encontramos fuera y le pregunté dónde tenía el coche. Me dijo que había venido en moto. Me apresuré en decirle que no quería saber su nombre, que no me importaba, y sonrió. Era bastante majo.

Me subí a su moto y le rodeé con los brazos. Era guapo pero estaba un poco gordito, pero parecía fuerte en cualquier caso.

Me llevó a su casa, un piso compartido, frío, de chicos solteros, y yo estaba helada de la moto. Él tenía 24. Me dijo que si quería una copa, pero no quería beber más. Me llevó de la mano a su habitación, puso algo de música, luces bajas y un calefactor. Su cama era muy baja, llena de cojines y todo empezó a parecerme de lo más acogedor. Pasaron imágenes por mi cabeza
y me puse a mil otra vez, pero algo más excitada. Entonces me cogió y nos besamos varias veces. Cada vez mejor, más apasionados. Nos empezamos a quitar la ropa, pero yo me dejé la ropa interior puesta. Él no. Tenía una polla bonita, un pelín pequeña con lo que estoy acostumbrada, pero seguro que funcionaría bien. Circuncidada. Se la acaricié un poco y nos tumbamos en la cama. Entonces se fue a lo típico, a quitarme el sostén y las bragas, pero me negué. Le dije "haz que lo desee", sino iba a ir directo al metesaca y me gusta que se lo trabajen un poco más (además, hacía mucho tiempo que no vivía algo parecido). Me besó por todas partes: el cuello, las orejas, la boca, la espalda, los pies... No le costó mucho que cediese. Lo cierto es que deseaba que me la metiese enseguida, que me la metiese entera. Cada vez que la tenía al alcance de la mano se la tocaba, y se la chupé tres veces. Estaba caliente como una perra en celo, así que me dejé quitar la ropa que me quedaba. Me chupó la vulva (que ya me chorreaba) y me hizo tocar las estrellas. Le pedí que me la metiese. Su polla era un poco pequeña, pero estaba muy dura, y me embestía muy rápido, con mucha fuerza. Me manejaba de un lado para otro, me dominaba con fuerza. Me ponía a cuatro patas y al momento siguiente se la estaba chupando.

Me gustaba cómo me manejaba, y me estaba dando mucho placer, pero no me corría, no paraba de pensar en que no me corría, y ya que él no lo hacía me acariciaba yo el clítoris siempre que podía. Me puso encima suyo, le cabalgué y me corrí mientras me cogía las tetas. Sentía estallar mi vientre de placer y perdí el mundo de vista unos segundos. Cuando acabó mi orgasmo me dijo que se iba a correr, entonces me la saqué muy rápido y le dije que quería que se corriese en mi culo, pero no dentro, por encima. Se pajeó y se corrió encima de mi culo, que me encanta.

Miraba su cara y su pose y me sentía bien, muy bien.

La sensación y la experiencia me gustaron en el momento, pero ahora no paro de darle vueltas. Me gustó más de lo que quería, pero no sé si la situación o el chico. Lo que sé es que pienso en él, y cuando volvió mi marido le pedí que me follase como él. No sé qué me pasa, querría follármelo otra vez, pero el polvo tampoco fue tan bueno. Creo que me gustó sentirme deseada, y eso me ha hecho sentirme viva otra vez. Me gustaría repetir pero tengo miedo de obsesionarme o engancharme. ¿Qué hago? También me siento culpable por mi marido, que es muy bueno y no sospecha nada. Me estoy volviendo loca.

No se lo he contado a mis amigas (ni loca) ni a nadie. Pero necesito contárselo a alguien y que me de su opinión. ¿Qué pensáis?

Gracias Chicas.


Yo opino: Maja...que te quiten lo bailao...

01 noviembre 2005

Notaba la sangre circular por sus venas en la superficie de mi lengua

Fernando tiene unos ojazos azules donde ahogarse y una cara de vicio, que te lo imaginas montándote y haciéndote sudar toda la noche. Trabaja en el departamento de soporte técnico y coincidimos a veces por los laboratorios.

Nos conocemos desde hace bastante tiempo y hace unos días, en una fiesta de la empresa, habíamos estado tonteando más de lo normal. El otro día, por diversas circunstancias, nos vimos obligados a trabajar en un tema urgente y a permanecer muy tarde en la oficina. El me tenía que contar la situación para que hicieramos un plan de proyecto. Yo escuchaba atenta sus explicaciones, bueno, más bien miraba sus labios gruesos, sus ojazos azules y oía su voz, aunque no me estaba enterando de nada, pero asentía con la cabeza de vez en cuando.

El se dió cuenta de que no le hacía ni puto caso y me miró desafiante. Yo le mostraba mi escote generoso, quizá más generoso que de costumbre para provocarlo. Necesitaba que saltara sobre mí.

Decidimos salir a tomar un café, a la máquina y empezamos a hablar de la gente de la oficina y de sus lios, acabamos hablando de sexo en la oficina. Yo nunca lo había hecho en la oficina. Mi asco al trabajo, hace que me atraiga esa idea bastante poco. El me contó que había tenido una experiencia de ese tipo, que había sido muy excitante. Le dije que me apetecía mucho, pero que quería que me sorprendiera.

Volvimos al cubículo y nos sentamos en mi mesa. Me dijo que me quitara el sujetador y lo guardara en el cajón. Lo hice y el comenzó a tocarme las tetas por encima de la camisa, rozaba con el dorso de su mano el contorno de mi pecho. Muy despacito, me producía escalofríos.

Se puso de pie, detrás de mí y comenzó a tocarme las tetas por la parte que asomaba el escote, me besaba en el cuello y lo lamía hasta llegar al lóbulo de la oreja. Me metía su lengua dentro mientras me susurraba que quería follarme. Luego se sentó a mi lado y puso mi mano encima de su paquete, lo tenía hinchado, palpitante por encima de la ropa. Nos arrimamos a la mesa, cada uno en su silla. El metió la mano por debajo de la mesa y empezó a tocarme el coñito por fuera, por encima del tanga que alcanzaba con sus dedos bajo mi falda. Yo hacía lo mismo por encima de su paquete. Estaba bastante empalmado. Me gustó mucho sentir su excitación en mi mano y su mano rozando la tela sobre mis labios excitados.

Llevaba falda y medias con portaligas, él acariciaba el interior de mis muslos hasta llegar al centro, se paraba a jugar con sus dedos y volvía a bajar por la otra pierna. Me estaba notando cada vez más húmeda, había empezado a bajarle la cremallera del pantalón. Le desabroché también el botón y emergió su polla como un paraguas, cubierta con un boxer de algodón blanco. Busqué la cinturilla y se la remangué hasta dejarla por debajo de sus pelotas. No tenía un gran aparato, pero se veía perfecto, tan hinchado, con ese glande tan brillante. Era precioso.

Empecé a meneársela y noté el olor a macho que sólo las tías notamos, ese olor a polla caliente, limpia y excitada. Un olor que decía "cómeme perra, me deseas.". Mi parte más salvaje sintió esa llamada y comenzó a notar que salivaba. Mientras tanto el seguía marcando mis pezones con sus dedos, besando mi cuello y con su mano perdida bajo mi falda. Deseaba comérsela, pero no quería que notara mi hambre.

El lo notaba en mi calor y en mi humedad, su mano hacía movimientos de follar sobre mi coño, acelerados por mis meneos en su palanca. Nos besábamos, sus manos no paraban quietas, mi mano sin polla estaba perdida bajo su camiseta, arañando los rizos de su pecho. Me la quería comer.

Aparté sus manos, la cogí y me la metí en la boca. Estaba muy caliente, muy suave. Notaba la sangre circular por sus venas en la superficie de mi lengua. Me la metí hasta adentro y volví a salir. Me detuve jugueteando en el glande, metido en mi boca y atacado con salvajes aleteos de mi lengua. Era muy suave cuando se hinchaba. Bajé por el contorno de la polla, dibujando todo su perimetro con mis labios, le hice un meneo con la boca, agarrándola con fuerza. Volví a subir y me la metí hasta la garganta. La apretaba fuerte con los labios mientras la lengua seguía nerviosa su ritmo frenético por su cuerpo. Arriba y abajo. Llegaba a la garganta y me la quería tragar, subía otra vez. Arriba y abajo. Le oía gemir y me estimulaba a seguir con más pasión, era mi premio.

Déjame que te folle - Dijo él.

Tuvo que oir mis labios aplaudiendo de júbilo por aquella idea. Me subió la falda hasta la cintura y me puso de rodillas sobre mi silla mirando hacia el respaldo. Saqué un condón de mi bolso y se lo ofrecí. Mientras se lo ponía, me quité el tanga y lo dejé en el cajón junto al sujetador. Estaba bastante mojadita. Oí su cinturón golpeando el suelo cuando el pantalón cayó hasta sus tobillos. Eso me hizo estremecer. Llegó, me separó las piernas y me la metió con cuidado. Al ver que entraba sin dificultad, agarró mi cintura, y comenzó a follarme con rapidez, la silla iba y venía con facilidad. Sus rueditas giraban sobre el suelo ayudando a las embestidas. Le oía gemir cada vez más alto, yo misma me unía a sus gemidos con cada pollazo, cada vez más fuerte, más profundos.

mmmmmmm...me encanta...qué gustazo....dale más rápido, cabrón!!

Aceleró mucho, notaba casi ardiendo nuestras pieles al rozarse, sus embestidas eran completas, notaba sus pelotas dándome golpes atrás...plas...plas...plas...

Sus gemidos se fueron convirtiendo en aullidos..

aaah!!...que me corro...aaah...ahhh...aaaaaah!!

Noté llenarse el condón en mi interior mientras él cayó sobre mi espalda exhausto, me había dejado (el muy cabrón) a puntito a punto de tener un orgasmo.

Cabrón!! termínalo!!

El se quitó el condón, me sentó sobre la mesa, apartando el teclado y el ratón y se arrodilló ante mí. Su boca estaba a la altura de mi sexo, excitado y abierto, le rogaba ser follado de nuevo. Acarició los labios con su lengua, rodeó con su boca mi clítoris erecto, como si fuera una pequeña pollita, movía su lengua frenéticamente, de arriba y abajo, en círculos, abarcando todo mi sexo, buscando mis agujeros. Yo movía mi pubis de atrás adelante, follándome su lengua, deseaba que aquello no terminara nunca. Arrimaba su cabeza a mi coño...mas rápido...más rápido...Se centró en el clítoris y empezó a lamerlo a toda velocidad, comencé a perder fuerza en mis brazos que aguantaban el peso de mi cuerpo hacia atrás. Me tumbé sobre la mesa y el siguió trabajándome....era precioso...me estaba empezando a elevar sobre aquella mesa...mis gemidos se hicieron intensos en mi garganta. Mi cintura se encorvaba y se separaba de la mesa con mis retortijones de placer. El seguía con su lengua loca sobre mi coño, bajaba a la entrada de la vagina y me acariciaba con su nariz el clítoris, aquello me estaba matando de gusto. Apretó su boca contra mi coño y comenzó a dar unos lametones fuertes y rápidos que acabaron en un genial orgasmo.

Qué cansancio!!.

Tuve que pararle, porque él seguía.

En aquel trasiego le había dado tiempo a volver a empalmarse. Yo estaba exhausta por el esfuerzo, me temblaban las piernas por la postura.

Terminó esta segunda vez en un modesto pajote mientras yo terminaba de vestirme mientras contemplaba la preciosa escena.

Esto es una fantasía convertida a relato a petición de Monocamy.

PS: Fernando existe y está así de bueno, aunque es un gilipollas.
PS2: me ha costado muchísimo terminar esta historia, esto de fantasear es muy fácil, pero lo de llevarla al teclado es muy complicado, todo pasa demasiado rápido y además provoca el efecto secundario de tener que ir a ducharse después.
PS3:"
ese olor a polla caliente, limpia y excitada" ¿sólo lo noto yo?