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10 marzo 2007

Post 360. El jefe buenorro

¡¡Cómo está el cabrón de buenazo!! Y eso que no me he fijado nunca en los tíos que rondan los 40 y tantos... aunque ahora que lo pienso, estoy más cerca de los 40 que de los 20... joder qué depresión...

Habitualmente este tío va de traje a la oficina, suele llevar trajes de corte modernillo, camisas chulas y corbatas muy alegres. De vez en cuando, con reuniones de jefazos, se pone gemelos que le quedan cojonudamente...

Ayer iba de vaqueros, con una camiseta negra de cuello alto que marcaba los estupendos pectorales y cintura estrecha que tiene.

De cara no es ningún bellezón, ya que se le marcan las arruguitas propias de su edad, aunque me encantaría ahogarme en esos ojos azules rasgados que tiene... Sobre todo me gusta la impresión que da: es tímido, enseguida se sonroja por cualquier chorrada, pero alguna vez le he oído hacer algún comentario picante que me hace pensar que es el típico tío "salvaje" y cerdo de esos que te haría pasar toda la noche disfrutando.

Ayer bailé con él y el tío está muy fibroso y duro, tiene una forma muy caliente de bailar, arrima cebolleta y le van los ritmos latinos, con lo cual me lo pasé genial el ratito que estuvimos moviendo el esqueleto...

No soy la única que lo piensa, sólo hay que ver las caras melancólicas de mis compañeras cada vez que hace el paseíllo hasta su mesa...

Y la cosa es... El viejo consejo aquel de "donde tengas la olla no metas la polla", supongo que viene motivado porque en general los tíos buscan tener una aventurilla y ya está, un par de polvos clandestinos y punto, nada de compromisos. Sin embargo, las mujeres, tenemos la mala fama de tener que estar enamoradas para "entregarnos" y claro, eso SI que sería un problema dentro del entorno laboral. Lo de enamorarse sin ser correspondido, puede convertir a una mujer en el ser más destructivo que existe....

(Ya me he dispersado).. a donde quería llegar es a que en este caso, como en muchos otros, yo pienso como un tío.... vamos, que con un polvillo clandestino e ilegal en el baño, de vez en cuando, sería suficiente.... que eso del amor es un coñazo!!

PS: Pero vamos, seguiré siendo buenecita y formal :)

23 febrero 2007

Al contarle la fantasía de mi trío...

El: pues yo quiero lo mismo con dos tías:

Dormir abrazados, con una delante y otra detrás, levantarme con un tremendo empalme y que se empezaran a pelear por ver quién me hace una mamada más intensa y profunda.

Claro que para que fuera perfecto, ellas debían ser un poco "bolleras" y bastante viciosas, de manera que mientras me comen la polla entre las dos, se besaran y se metieran mano, como ansiosas por devorarse.

Y luego, por ejemplo, follarme a una mientras la otra me come la boca, o se besan entre ellas, o le hace un cunnilunguus una a otra...

Luego nos levantaríamos de la cama, nos ducharíamos y ellas se emplearían a fondo como esponjas sobre mi cuerpo hasta que volvieran a empalmarme y las tuviera de nuevo agachadas frente a mí peleándose por comérmela.


Yo: ¿Pensaste en esa fantasía conmigo?

El: Sí, claro!! ¿Cómo te gustaría que fuese ella?

Yo: Me gustaría que fuera la típica rubia natural inalcanzable tipo playboy, viciosilla, tetas gordas, el culo en forma de corazón, los labios carnosos y unos ojos verdes/azules preciosos.

El: Pues nada, cuando quieras, la buscas y lo hacemos.

Así que como dentro de unos meses será su cumpleaños y esto parece un buen regalo, si hay voluntarias, que lo digan, que hago yo el casting.

PS: Joder, esto parece escrito por el típico internauta salidorro "busco sexo gratis"...

20 febrero 2007

¿Que haría con dos tíos?

Me conformaría con dormir entre ellos, en pelotas, tipo sandwich. Me molaría mucho tocarle la polla al de delante mientras le acaricio el pecho y los brazos y sentir los pelitos del pecho del de atrás en mi espalda y su paquete clavándose en mi culo.

Hombre... y ya que nos ponemos, me molaría que se levantaran empalmados y con ganas de marcha, que se pusieran uno a cada lado, me taparan los ojos y empezaran a darme masajes con sus pollas. Que me las acercaran a la boca con pequeños toquecillos para que yo las chupara.

Tampoco estaría mal que uno de ellos me hiciera un trabajito en los bajos, acurrucado entre mis piernas mientras el otro me pone su polla en la boca, para que se la vaya comiendo.

Y como colofón, podríamos probar que uno me follara mientras le hago una mamadita al otro... porque claro, lo de la doble penetración (anal y vaginal) me han dicho que es muy chungo de sincronizar...

En este trío idílico, ambos serían fuertes, morenos, con los labios gorditos, rasgos latinos, de pelo en pecho y barba dura, chulitos, salidos, sin enfermedades venéreas y chorreando testosterona por los cuatro costados. Menos mal que fantasear es gratis.

12 febrero 2007

¿Comemos juntos?

A la hora de comer me inventaré una excusa para salir fuera, te iré a buscar al trabajo y te llevaré en mi coche a un descampado cercano, en los semáforos, te iré magreando el paquete. Al llegar, nos meteremos en la parte de atrás del coche. Nos empezaremos a meter mano y a despelotarnos apresuradamente, quitando sólo lo imprescindible para evitar pérdidas de tiempo.

Me comerás las tetas mientras te desabrocho la bragueta y el cinturón, luego me agacharé sobre tu polla y empezaré a comertela, mientras tú me metes caña en el clítoris. Seguramente me lo harás tan bien, que cortarás de vez en cuando mis chupadas y me quedaré con la boca llena de polla semiabierta y babeándote las pelotas.

Notaré tu polla hinchadísima, palpitando en mi lengua y ya se me quedará corta tu paja manual, te rogaré que me folles y te resistirás, queriendo que continúe la mamada. Acabaré subiéndome encima de ti y me meteré tu polla hasta el fondo, situando mis rodillas al lado de tus caderas, como mi coche es pequeño, no tendré más movimiento que el de mi pelvis, pero suficiente velocidad de folleteo para lograr un precioso orgasmo simultáneo que llenará mi coño con tu leche mientras me dejas sorda con tus rugidos de placer...

30 enero 2007

La Diosa

Si esbelta figura de Diosa resaltaba en la habitación.
El se acercaba, posicionándose frente a ella, y le daba un dulce beso en la boca, iniciando así, el acercamiento entre ambos y comienzo del baile sexual.

Yo, sentada en el sofá, observaba la jugada, tranquila, maquinando y manipulando cada movimiento que el y ella hacían.

Las manos comenzaron a perderse por entre ambos cuerpos, las cuatro manos buscaban las zonas más apetecibles de cada cuerpo contrario, con fuerza, con ansia, con deseo. Se acariciaban intensamente.
Las ropas volaron en un literal abrir y cerrar de ojos, y el enorme pene erecto y excitado chocaba contra el cuerpo fibroso de ella.
Se acariciaban, se masturbaban mutuamente, hasta que el la folló una y otra vez, mientras ella gemía y se movía rítmicamente.
Las contorsiones de ambos eran perfectas y estimulantes, y las posiciones folladoras parecían no acabar nunca.

Mi cabeza jugaba y planeaba la siguiente posición, sin inmutarse, disfrutando del placer que ambos debían estar sintiendo.

Abrí los ojos y le miré. Estaba solo y guapísimo. Me levanté del sofá, me acerqué a el e hice que me follara, sintendo su fuerza y su polla embistiéndome en lo más profundo de mí.

¿Nadie ha fantaseado como su chico se follaba a esa chica que sabes que tanto le gusta?

No creo que, en esta ocasión, quiera que la fantasía se convierta en realidad, pero, me pregunto, ¿estoy en las últimas? ;-)

16 enero 2007

Tu boca

No te fijaste, pero mientras me hablabas, sólo podía mirarte a la boca y me daban ganas de pegarte un bocado en esos labios carnosos que quería notar recorriendo mi cuello, mordiendo mi pecho y chuperreteando mis pezones mientras me susurrabas cerdadas y me clavabas tus ojos entrecerrados y viciosos en los míos.

03 enero 2007

Si tuviera que conquistarte

Me pondría preciosa para tí, seguramente con una faldita muy corta que te mostraría mi ropa interior cuando nos sentáramos enfrentados, como los que se acaban de conocer. Llevaría una camisa reventona, de esas que parece que los botones van a estallar. El sujetador, de esos que junta y aprieta el pecho, mostrando dos preciosas tetas redondas, sería a juego con el tanguita, tan escaso que al cruzar las piernas casi te parecería adivinar mis labios.

Me gustaría coquetear contigo, tocarme el escote como sin querer, bajarme tímida la falda y hacerme la estrechita durante todo el rato que estuviéramos en esa cafetería, como la chica buena y tímida que no soy. Te haría perder, con educación, toda posible esperanza de ponerme las manos encima, aunque tratando de hacerte la velada agradable y haciéndote creer que el único motivo que me llevaba a hacerlo era que no soy de esas que "folla en la primera cita"...



Tan buena, tímida y miedosa que te pediría que me acompañaras al portal de mi casa, porque a la hora que querría volver, sería tan tarde y yo tan cobarde que temería que me atacaran.

Tú, caballeroso, me acompañarías e incluso aceptarías esa "última copa pero luego te marchas que mañana trabajo" que te ofrecería. Subiríamos hasta casa y no te daría tiempo a cerrar la puerta a mis espaldas, que ya te estaría comiendo salvajemente la boca contra el espejo del recibidor y notando en tu paquete que no habías perdido las esperanzas de llevarte algo.

Me encantaría que me arrancaras la camisa desesperadamente y te perdieras con la boca entre mis tetas, con ansia, como si llevaras deseando hacerlo toda la tarde y luego me remangaras la falda hasta la cintura y me dieras la vuelta, para clavarme el paquete contra mi culo. En ese momento verías tu nombre en letras de metal sobre la tira de mi tanga y tu polla lo celebraría con un incremento de su erección entre mis nalgas.

Me meterías los dedos por delante, chapoteando en mi humedísimo coño y de nuevo harías palpitar tu polla en mi culo, aún oculta en su paquete de tela. Entre los besos que me darías en el cuello, las cerdadas que me dirías al oído, y los magreos en el chichi, acabarías con mis caderas sacudiéndose frenéticamente contra tu mano y mi boca implorando tu polla.

Me agacharía delante de tí y sacaría tu polla por la bragueta, mientras te sigo desabrochando el pantalón, para no perder ni un momento. Desde allí, delante de tí, te miraría a los ojos, entornados y viciosos, borrando toda imagen de la niña buena con la que horas antes te tomabas un inocente café.

Comenzaría con lamidas suaves, de arriba abajo de tu polla, enrollando mi lengua con tu glande cuando llegara a la punta y luego vuelta a empezar. Notaría tu vena palpitando en mi paladar y cuando estuviera casi a punto de estallar, te llevaría a mi sala.

En el sofá de piel rojo te sentaría, te sacaría los vaqueros y la camiseta y me quedaría totalmente desnuda ante tí, para que pudieras apreciar el precioso depilado que llevaba en el coño, como aquel de la foto que me enseñaste. Apoyaría mis rodillas a los lados de tus caderas y me la metería hasta el fondo. Entraría jugosa y suave hasta el final. Empezaría cabalgándote despacio, subiendo y bajando apretando el coño contra tu polla, para luego pasar a la acción y follarte salvajemente, dejando botar mis tetas en tu cara.

Me darías dos o tres orgasmos, que me harían babearte el pecho, el cuello y la cara. Luego me colocaría a tu lado, con el culo en pompa y tú haciéndome un dedo mientras yo te como la polla, hasta notar cómo vas perdiendo fuerza en tus dedos, y te dejo que acabes corriéndote encima de mis tetas.

Ahora... ¿Nos tomamos un café?

PS: Ya me dirás si te gustó, hoy no estuve muy inspirada...

12 diciembre 2006

Pues como te iba diciendo...

...una de las cosas que más me pone es cuando él se hace de rogar para metérmela, no es que me ate, pero ni siquiera me roza el coño, me besa, me lame, me muerde, me come la orejita, pierde su boca entre mis tetas, me la pone en la boca para que se la coma ansiosa y después de rogarle mucho rato, mi pubis se mueve rítmicamente arriba y abajo y cuando me acerca la polla entre las piernas, tengo los labios hinchados, el clítoris fuera y todo empapado de flujo. Es entonces cuando me la mete y siente como si se la absorbiera.